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Bodegas Alcardet refuerza su apuesta por la exportación y reivindica el papel de La Mancha en la elaboración de espumosos
Del corazón de La Mancha, donde el sol besa la tierra y el viento susurra viejas historias de viñas, emerge un relato de sueños burbujeantes. Bodegas Alcardet es cuna de vinos con alma y estirpe. Alza su voz y sus copas para reivindicar el latido escondido de su terruño. «La uva que susurra en los grandes espumosos de Francia y Alemania, también respira en nuestros campos manchegos», nos recuerda Miguel Ángel Ortega, el alma que guía esta senda.
Un brindis que atraviesa fronteras
Desde 1973, Alcardet ha tejido un legado de equilibrio. Un arte sutil entre la sabia tradición, la audacia tecnológica y la visión de un mundo sin límites. Sus viñedos son acariciados por el río Cigüela. Son el génesis de 44 millones de kilos de uva que, transformados en mosto, viajan a más de 25 países. Veinte millones de euros anuales son el eco de esta travesía. Todo un testimonio de que la pasión embotellada no conoce fronteras.
El nacimiento de Real Gana: un sueño en burbujas
El 30 de mayo, entre los aromas de barrica y el murmullo de las líneas de embotellado, se reveló un secreto largamente gestado: Real Gana, el nuevo espumoso que nace bajo el venerable método tradicional francés. Patricia Caro y Miguel Ángel Ortega, con el brillo de la innovación en sus ojos, guiaron un recorrido desde la raíz más profunda hasta la copa más elevada, culminando en la revelación de esta joya. Real Gana no es solo un vino; es la audacia de La Mancha que se atreve a competir en la cumbre internacional, un estandarte de la calidad artesanal frente a lo establecido.


