‘Sin Límites’ es la campaña que une a Bodegas Emilio Moro, FoogaPlan y Pablo Erroz para vestir el alma de sus godellos
En un susurro de hilos y cepas, Bodegas Emilio Moro teje un nuevo capítulo, uniendo su alma ancestral con el pulso vibrante de la moda contemporánea. De la mano de FoogaPlan y el diseñador Pablo Erroz, nace «Sin Límites», una colección cápsula donde el vino no solo se bebe, sino que se viste, se siente, se vive. Es el eco de una nueva era, donde el verdadero lujo no reside en el oro, sino en la autenticidad, en la experiencia que nos define.
Moda y vino: un abrazo de identidades líquidas
Este terceto mágico ha destilado la esencia de los godellos de Emilio Moro – Polvorete, El Zarzal y La Revelía – para infundir su carácter en tres lienzos textiles: dos camisetas y una sudadera. Son prendas que no solo cubren, sino que revelan, que gritan libertad, estilo y verdad. Cada hilo entrelazado con la pasión del diseño, la huella de la sostenibilidad y el compromiso inquebrantable con lo auténtico.
Esta sinfonía textil nace de un anhelo profundo: el de rejuvenecer la marca Bodegas Emilio Moro, de abrir sus puertas a nuevas audiencias, a almas que vibran con la estética, el diseño consciente y las historias que se entrelazan en cada fibra. Como bien expresa Paloma Gutiérrez Urbón, directora de Comunicación y Marca de Bodegas Emilio Moro: «Queremos que nuestros godellos no solo se beban, sino que se vivan, que se elijan como se elige una prenda que habla de ti».
Tres almas, tres estilos, una esencia inmutable
Cada pieza de esta colección es un espejo del vino que la inspira:
Polvorete, con su chispeante frescura y su alma vibrante, se plasma en una camiseta blanca, un eco del verano eterno. Sus imágenes limpias y coloridas, de un aire retro y desenfadado, invocan la pura autenticidad.
El Zarzal, misterioso y elegante, se dibuja en otra camiseta de corte relajado. Un trazo libre en la espalda desvela un servilletero de bar, un «Gracias por su visita» que abraza la nostalgia de los encuentros compartidos, de esos instantes sencillos y esenciales.
La Revelía, audaz y rebelde, se convierte en una sudadera color teja, un desafío a lo convencional. Una botella de vino transformada en florero adorna su espalda, un tributo a las sobremesas espontáneas, esos brindis que sellan el alma de cada encuentro.
Estas prendas son más que moda; son símbolos de identidad, invitaciones silenciosas a elegir el vino que resuena con tu ser. Porque el vino, como el estilo, es una elección íntima que susurra quién eres al mundo.«Cada pieza ha sido concebida como un reflejo emocional del vino que la inspira», comparte Pablo Erroz, co-creador de la colección.
Un compromiso «Sin Límites», con alma y sin artificios
Este proyecto se enmarca en la filosofía inquebrantable de Bodegas Emilio Moro: un compromiso social y medioambiental que se extiende como las raíces de sus viñas. Es un brindis con alma familiar, una mano tendida a una generación que valora la autenticidad en cada detalle.
«Sin Límites» no es solo una colección; es una experiencia sensorial, una declaración audaz que te invita a descubrir el godello que late en tu interior. Es conectar con una comunidad que vive el vino con naturalidad, sin corsés, en la libertad de ser uno mismo. Como afirma Manuel Marcos, CEO de FoogaPlan:«Colaborar con una bodega que piensa el vino desde la emoción y el estilo de vida nos permite hablar el mismo lenguaje desde dos mundos distintos».
Desde el 18 de junio de 2025, esta colección se alza como un faro para aquellos que anhelan un estilo de vida auténtico, elegante y libre. Bodegas Emilio Moro nos invita a sumergirnos en esta aventura, donde cada godello es un compañero de viaje, una pieza de moda y una declaración de quiénes somos.
Porque el futuro del vino reside en abrir nuevas puertas, derribar etiquetas y crear espacios donde cada persona pueda encontrarse, ya sea a través de una copa… o de una prenda que habla de ti.