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Frédéric Gallego triunfa entre doce participantes del concurso internacional que, cada 20 de septiembre y desde 2018, se celebra en Valencia
Hay días en los que Valencia se viste no de Fallas, sino de arroz, fuego, humo y mucho orgullo. Este pasado sábado 20 de septiembre fue uno de ellos. La Marina acogió la séptima edición del World Paella Day, donde los doce chefs semifinalistas, procedentes de distintos países del mundo, celebraron el Día Internacional de la Paella deleitando a los presentes con distintas recetas.

Ingredientes de lo más dispares, desde tesoros del Amazonas, con piraña incluida —presente en la paella del chef colombiano Andrés Felipe Otálvaro—, a otras como la paella de esturión —de Ramona Trujillo, representando a Rumanía—, la de carne con trufa negra —del búlgaro Kaloyan Kolev—, la de cordero y setas —del polaco Lukasz Kaniecki— o la paella con corazón de pato, molleja y magret —del francés Frédéric Gallego—.

Los finalistas
Fue precisamente Gallego quien se alzó, después de una jornada de más de siete horas de duración, con la copa de madera de naranjo y hierro -en honor a la paella- como vencedor de este VII World Paella Day. Su receta ‘Seco de alcachofa de Jerusalén, junto con un arroz de mariscos con gambas y sepia’ -resaltando la elegancia vegetal y marina- valió el reconocimiento casi unánime del jurado para declararle ganador. En el podio lo acompañaron el uruguayo Ian Escobar (‘Paella de carpaccio de gamba roja, all i oli de ajo negro, ceniza de salicornia y costilla de rodaballo salvaje’), en segundo lugar, y el japonés Kenta Seki (‘Paella de pulpo’).

Junto a ellos, como finalistas, también estuvieron el colombiano Otálvaro, el búlgaro Kolev y la valenciana Eva Gallart, nacida en Puerto de Sagunto pero representado a Dinamarca. Lo cierto es que muchos aficionados esperaban ver a Gallart alzándose con la copa de madera, como pudo comprobar este redactor de Gastroystyle, que estuvo presente en el World Paella Day y que pudo charlar durante unos minutos con la propia chef valenciana afincada desde hace años en Copenhague.
“Estoy muy emocionada. Ojalá pueda ganar, pero lo cierto es que lo veo difícil. Gane o no, me llevo una magnífica experiencia porque este World Paella Day me ha permitido conocer a una nueva y gran familia arrocera repartida por todo el mundo. Además, estoy tranquila porque lo he dado todo”, apuntó Eva a este medio, minutos antes de conocer al ganado.
“La mayoría de países aporta sus productos típicos de allí, pero en Francia además tienen una mano para el arroz que es brutal”, dijo la chef saguntina, como queriendo vaticinar lo que iba a ocurrir en la ceremonia final. “Me fui con 21 años a Dinamarca y ya no volví. Allí hago paellas y se las vendo a los daneses, pero mi raíz y mi corazón son de aquí”, añadió.

Mucho más que arroz
Este World Paella Day no se trataba solo de ver quién borda esta receta en la cocina, sino de sumergirse en lo que significa ser valenciano: la paella como identidad, como paisaje, como memoria colectiva.
Los doce chefs presentes en La Marina no solo compitieron el sábado, pues los organizadores los llevaron días antes a vivir la paella “desde dentro”. Visitas a La Albufera, al Mercado Central, masterclasses con expertos locales, encuentros con productores agrícolas…
Pero el plato fuerte tuvo lugar este 20 de septiembre en La Marina (junto al Tinglado 2), con un ambiente absolutamente festivo que hizo las delicias de un público que pudo degustar las paellas elaboradas a un precio de 5 euros la ración.
Como en ediciones previas, World Paella Day 2025 siguió siendo un escenario donde la tradición llama con fuerza pero donde la innovación también se asoma con ganas. Y muchas. La receta oficial de la paella valenciana —pollo, conejo, verduras de huerta, arroz de proximidad y el uso de la leña o el fuego— sigue siendo el punto de referencia, pero cada chef aporta diferentes matices: adaptaciones por disponibilidad de ingredientes, ideas nuevas en el manejo del fuego o del caldo y, al fin y al cabo, pequeñas licencias que respetan la base pero con un toque muy personal.


