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La D.O.P. Pla i Llevant de Mallorca presenta sus bodegas en la Escuela Española de Cata
Para llegar hasta los viñedos de Felanitx, a unos 50 km de Mallorca, el visitante accede por una carretera en la que cipreses y palmeras salpican el paisaje. Las tradicionales casas mallorquinas de piedra dorada, Possessions, configuran un recorrido único adornado por viñas de uvas autóctonas. La insularidad ha conformado un territorio rotundo y genuino.
En Felanitx nació Miquel Barceló, el artista plástico que revolucionó el mercado del arte en los años 80 por su manera de entender la pintura. En Felanitx también nacen vinos singulares, de la DOP Pla i Llevant Mallorca, como en Algaida, Petra, Llucmajor o Manacor, entre otras localidades. No será difícil imaginar que Rafa Nadal, nuestro mítico jugador, haya brindado con vino de su tierra para celebrar tantos años de triunfo en el mundo del tenis.
En la DOP Pla i Llevant Mallorca actualmente hay inscritas 12 bodegas repartidas en una veintena de localidades y 88 viticultores, con un total de 550 hectáreas de viñedo (35,36% de uva blanca y 64,63% de uva tinta).
La presidenta de este territorio vinícola, Xisca Armero ha presentado en la Escuela Española de Cata (Madrid) las bodegas que elaboran vinos con variedades de uva autóctona con un resultado excelente.
Historias de supervivencia
Cada uva autóctona otorga carácter e identidad al vino. Y cada una también tiene su propia historia de supervivencia: premsal blanc estuvo a punto de desaparecer, aunque ahora es la más cultivada entre las blancas. La giró ros es citada desde el siglo XVIII. Se conservaba en una finca de Felanitx, desde la que se distribuyó a toda la isla. La callet es la variedad tinta más representativa de Pla y Llevant. La mantonegro se remonta al siglo XIX. Fogoneu tuvo gran importancia histórica, ya que se exportó a Francia cuando la filoxera atacó a sus viñedos. La uva gorgollassa cuenta con reducidas extensiones.
Un viento favorable al vino
El embat, viento térmico que se produce sobre todo en verano, incide en las viñas bajando su temperatura, aportando también humedad y sales marinas. Un recurso de la naturaleza, que reduce las temperaturas cada vez más extremas en el mediterráneo.
Según explicó Xisca Armero, trasladar los vinos insulares conlleva unos costes que retraen el impulso para que se den a conocer en toda la península. Por este motivo, el 90% del consumo se circunscribe a las Islas Baleares y el resto se exporta sobre todo a Alemania (70%), Suiza, Suecia, Dinamarca y Holanda.

Seis vinos Seis
La cata se inició con el vino Sa Sivina 2023, de bodega EsFangar Vins, de Felanitx, un vino blanco elaborado con uvas giró ros, premsal blanc y viognier. Cada variedad se cosecha y vinifica por separado para respetar sus características propias. Tanto viognier como giró ros fermentan en depósitos de acero inoxidable. Posteriormente tienen una crianza de 6 a 8 meses en barricas de roble francés. El premsal blanc después de fermentar se mantiene con sus lías finas por 6 meses y aportan volumen y complejidad. 13% vol.
Son Ravell 2023 (blanco) está elaborado con uva 100% viognier, en la bodega Armero Adrover, ubicada en Felanitx. Fermentado con sus levaduras propias en depósitos de cemento para remarcar su tipicidad y potenciar la parte mineral. Finalizada esta fermentación, de forma natural, se realiza un trabajo de lías de, mínimo, medio año antes de su embotellado. 12,5% vol.
QBQ 2023, (blanco), de bodega Miquel Oliver, ubicada en Petra.100% giró ros. Fermentación durante 14 días en barricas de acacia y roble francés, además de cerámica. 13,5% vol
La cata continuó con los vinos tintos: Gorgollassa 2023, de bodega Can Majoral, en la localidad de Algaida. 100% gorgollassa. Vinificación en depósitos de acero inoxidable con suaves remontados y hundimiento del sombrero durante 2 semanas a una temperatura de 25 º C. Después de la fermentación maloláctica, crianza de 9 meses en barricas de 500l de roble francés. 12% vol.
El vino Fermança Negre 2020, de Bodegas Bordoy, en Lluchmajor, está elaborado con variedades callet, syrah y gorgollassa. 12 meses en barricas de roble. 13% vol.
La tarde se cerró con el vino Gran Vinya Son Caules 2016, de Vins Miquel Gelabert, en Manacor. Variedad callet 100%, con viñas viejas de más de 60 años. Permanece en barricas de roble francés y americano 12 meses. Después un tiempo indeterminado en botella hasta convertirse en lo que se denomina “un gran vino”.
Fotos: Escuela Española de Cata.

