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Un Austria en el Madrid de los Borbones: Jorge de Habsburgo, el Embajador que se siente «en casa»

Tiempo de lectura: 12 minutos

Jorge de Habsburgo-Lorena es el Archiduque que une dos mundos

Existen nombres que cargan con el peso de la historia, y el de Jorge de Habsburgo-Lorena es, sin duda, uno de ellos. Nieto del último emperador austrohúngaro, el actual embajador de Hungría en España no es solo un diplomático de carrera con una trayectoria brillante en las negociaciones europeas; es el puente vivo entre dos dinastías que han moldeado el mapa de Occidente. En esta charla exclusiva, nos alejamos de los protocolos rígidos para descubrir al hombre que siente que aterrizar en Madrid es, en realidad, «volver a casa».

Desde los matices del vino de Tokaj hasta el «socarrat» de una buena paella, el Archiduque nos invita a un recorrido por la diplomacia blanda, donde la cultura, el bienestar de los balnearios centroeuropeos y la elegancia clásica del Madrid de los Austrias se entrelazan. Descubra la visión de un embajador que, entre tazas de café y recuerdos de infancia en Benidorm, trabaja para que la relación entre Budapest y Madrid sea tan vibrante y acogedora como las calles de sus propias capitales.

Perfil del Entrevistado: Jorge de Habsburgo-Lorena

  • Nombre completo: Jorge de Habsburgo-Lorena (conocido internacionalmente como Georg von Habsburg).

  • Cargo actual: Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Hungría en España (desde finales de 2025).

  • Linaje: Miembro de la Casa de Habsburgo-Lorena; es el segundo hijo de Otto de Habsburgo y Regina de Sajonia-Meiningen, y nieto del emperador Carlos I de Austria y IV de Hungría.

  • Trayectoria: Diplomático experimentado, anteriormente desempeñó el cargo de embajador de Hungría en Francia. Ha sido una figura clave en la integración de Hungría en la Unión Europea y ha ocupado diversos puestos de alta representación internacional.

  • Vínculo con España: Su conexión es tanto histórica como personal. Su padre mantuvo una estrecha relación con el país (con residencia en Benidorm), sus hijos han estudiado en instituciones españolas y parte de su familia reside actualmente en Madrid. Habla un español fluido y posee un conocimiento profundo de la idiosincrasia local.

  • Misión: Potenciar la visibilidad de Hungría en España a través del turismo, la tecnología automotriz y el intercambio cultural, reforzando los lazos dentro del marco de la Unión Europea.

Entrevistar a un diplomático desde una perspectiva de estilo de vida permite humanizar la figura política y descubrir los puentes culturales que realmente unen a dos naciones.

Venir a España ha sido para mí como volver a casa"; el Embajador destaca la apertura y calidez de la sociedad española. Foto: Embajada de Hungría.
Venir a España ha sido para mí como volver a casa; el Embajador destaca la apertura y calidez de la sociedad española. Foto: Embajada de Hungría.

El lado humano de la diplomacia

Gastroystyle: Sr. Embajador, debió vivir un momento especial cuando entregó sus credenciales al Rey de España. Un encuentro entre Austrias y Borbones, las dos dinastías españolas… Una foto histórica… ¿Qué opina de esto, por favor?

Jorge de Habsburgo-Lorena: Seguramente ha sido un momento histórico para los que están interesados en la historia. Pero bueno, vivimos hoy y sabemos cómo está la situación política en la Unión Europea.

Yo tengo la suerte, desde hace muchos años, de representar a mi país como embajador y con distintas funciones. Así pues, venir a España con este cometido ha tenido para mí un significado muy especial porque conozco muy bien este país. He pasado mucho tiempo en España. Y también he tenido la suerte de conocer al rey  desde hace muchísimos años. Por lo tanto, venir a España ha sido para mí un poco como «volver a casa», porque me siento muy bien aquí. Tengo mucha familia. Tengo dos hermanas que viven aquí. Y por esto, siento que ha sido, naturalmente, algo muy especial para mí. Y además, para los que están interesados en historia, también un momento muy histórico.

G.S.: ¿Qué aspectos de la sociedad española le han sorprendido más desde su llegada a España desde Francia?

J.H.L: Sí, vengo de Francia. Mira, los españoles son y están muy abiertos. Especialmente para alguien que representa a su país como yo se encuentra con mucho interés aquí. La gente está muy abierta para hablar contigo. Quieren tomar contacto. Discutir y negociar distintas cuestiones que pueden ser importantes para ambos países, Hungría y España.

G.S.: ¿Cuál es el mayor desafío de representar a toda una nación en un territorio extranjero?

J.H.L: Mira… ¿Cuál es uno de los trabajos más importantes de un Embajador? Es dar visibilidad a su país, en este caso, Hungría. Es tener la posibilidad de ofrecer la mejor representación. Bueno, somos muchos países ya en la Unión Europea y en el mundo aún muchos más. Pero, naturalmente, cada embajador piensa que su país necesita la mejor representación y, es por esto que debo mostrar lo que está pasando en mi país. Lo que está ofreciendo a Europa y lo que puede ofrecer a España. Y esto,es un trabajo muy importante para cada diplomático y que funciona bastante bien en España.

G.S.: Si tuviera que elegir un solo elemento de la cultura española para exportar a su país (que no sea la gastronomía) ¿Cuál sería por favor?

J.H.L: Que no sea la gastronomía… Es que España es tan rica y tiene tantas cosas para ofrecer… si empezamos con los temas climáticos, con la cultura española, los artistas españoles que están, que pueden recibir una buena visibilidad… Por ejemplo, ya en Hungría tenemos el Museo de Bellas Artes de Budapest. Es el museo más importante de Hungría en cuanto a colecciones europeas de arte español.  El arte español es tan sumamente rico que esto forma parte de lo que llamamos la diplomacia blanda. Se trata de la diplomacia donde puedes trabajar con la gastronomía, cultura, tradiciones, música, etc. con las artes, en general. Sí, y esto es una cuestión que puede tener mucha mayor visibilidad también en Hungría.

El Embajador Jorge de Habsburgo-Lorena junto a su equipo en Madrid. Para el Archiduque, representar a Hungría en España es un ejercicio de "volver a casa", donde la historia dinástica se encuentra con una misión moderna: fortalecer la visibilidad y los lazos tecnológicos entre ambas naciones. Foto: Embajada de Hungría.
El Embajador Jorge de Habsburgo-Lorena junto a su equipo en Madrid. Para el Archiduque, representar a Hungría en España es un ejercicio de «volver a casa», donde la historia dinástica se encuentra con una misión moderna: fortalecer la visibilidad y los lazos tecnológicos entre ambas naciones. Foto: Embajada de Hungría.

​El arte de vivir y Hungría x España

G.S.: Si tuviera que definir el aroma de Madrid en comparación con el de Budapest, ¿qué matices percibe en el aire de su nueva ciudad de residencia?

J.H.L: Es un poco difícil de decir, porque las dos ciudades están muy abiertas. Budapest es una ciudad también muy abierta. Tenemos muchísimos turistas que vienen a la ciudad y que están felices. La gente está en la calle y cuentan con muchas posibilidades de diversión. Además, disponemos con un clima, especialmente en verano, que es bastante similar al de España. En verano, tenemos mucho calor y hace mucho frío en invierno; pero no mucha nieve. Podemos decir que se hace mucha vida en la calle. Y eso es una algo muy similar en Madrid y en Budapest. Ambas ciudades son muy acogedoras.

Naturalmente, es que tenemos que volver a la gastronomía. La gastronomía tiene tantos elementos que pueden ser importantes en la relación de ambos países, ¿verdad?.

Entre el vino de Tokaj y el socarrat de la paella, Jorge de Habsburgo-Lorena apuesta por la cultura como motor de unión. Foto: Embajada de Hungría.
Entre el vino de Tokaj y el socarrat de la paella, Jorge de Habsburgo-Lorena apuesta por la cultura como motor de unión. Foto: Embajada de Hungría.
G.S.: Tanto Hungría como España tienen una cultura gastronómica de «terroir». Si tuviera que organizar una cena de gala para fusionar ambos mundos, ¿qué vino húngaro de Tokaj cree que armonizaría mejor con un postre de la repostería tradicional española?

J.H.L: El Tokaj es un vino dulce, lo sabemos los dos. No obstante, pero el Tokaj no solamente es para el postre. En Hungría, el Tokaj lo tomamos mucho con hígado de oca. Además, el hígado de oca está jugando un papel muy importante en la alta cocina húngara. Disponemos de mucho hígado de oca o hígado de pato, los dos. El hígado de oca a la plancha con un Tokaj es algo que está buenísimo. Pero también un solomillo. Esto es algo que es muy, muy especial.

No obstante, la gente lo asocia al postre. En Hungría no. Normalmente es para el plato principal o también por los aperitivos, como en Francia.

G.S.: Sí, pero ¿con qué postre español lo armonizaría?…

J.H.L: Seguramente no sería un chocolate. Sería más un flan, natillas, etc. También, una torrija que lleve canela.

G.S.: Hungría es famosa por sus balnearios y su herencia imperial. Desde su perspectiva, ¿qué lección de bienestar o wellness centroeuropeo cree que encajaría perfectamente en el dinámico ritmo de vida español?

J.H.L: Los baños, un poco en los dos países. El balneario es otro mundo. Por esto, también puedo imaginar que puede tener mucho éxito en España. Se nota que  todos los grandes hoteles hoy en día tienen un spa o wellness. Esto ya está por todo el mundo, lo que empezaban los turcos con sus baños y los romanos antes… Sí, la cultura del agua. Tiene muchísima historia y está especialmente presente en Hungría por la cantidad de manantiales calientes que existen en el país y esto nos da la posibilidad, de tener muchos balnearios. Entra, sin duda, también en la cultura española. Después de un largo día, es una experiencia muy relajante y también para ir en el fin de semana. Es bueno para la salud.

El Embajador confiesa su debilidad por el rincón más señorial de la capital, donde encuentra los ecos de la elegancia centroeuropea. Foto: Embajada de Hungría.
El Embajador confiesa su debilidad por el rincón más señorial de la capital, donde encuentra los ecos de la elegancia centroeuropea. Foto: Embajada de Hungría.
G.S.: Usted camina por las calles de Madrid y de repente se siente «en casa». ¿En qué rincón, edificio o plaza madrileña ha encontrado ese eco de la elegancia clásica de la avenida Andrássy?

J.H.L: Cada ciudad tiene sus lugares. La Avenida Andrássy es muy importante con todas las tiendas. Se podía comparar con la calle Serrano de Madrid. Pero la pregunta es, ¿dónde yo me siento bien?… Es que es un poco lógico que yo me sienta bien en el Madrid de los Austrias, que está especialmente bonito ahora mismo. Muy señorial. Siempre llevo invitados a realizar un gran paseo por este barrio.

G.S.: Sabemos que en Budapest el café es una institución literaria y social casi sagrada. ¿Cómo ha sido su transición del histórico café de tertulia húngaro a la vibrante cultura del «cafecito» en las terrazas españolas?

J.H.L: El café no solamente es una bebida, el café también está pensado para que la gente se junte a conversar. Para la tertulia, para compartir. El café no es lo más importante, lo más importante es compartir con amigos y es una buena razón para sentarte en una mesa. En muchas ocasiones no tomas el café porque estés cansado o porque tiene un gusto fantástico sino para charlar sobre la vida y los planes con personas afines o no.

G.S.: Se haría lo mismo con un buen vino. ¿A usted le gusta el vino?

J.H.L: Depende cuándo. El buen vino es más para la comida, es más gastronómico. El café, tú puedes tomar a cada momento durante el día. Es que no tomas un vino, tomas un café. El vino es para la cena. Y aún más para la cena que para la comida porque hay bastante gente que tiene que trabajar por la tarde, por eso no beben vino.

G.S.: El diseño húngaro contemporáneo está ganando mucha fuerza por su minimalismo y artesanía. ¿Cómo planea utilizar su vestidor para promocionar el talento de los diseñadores de su país en los eventos sociales más exclusivos de España?

J.H.L: Yo creo que siempre los vestidos tradicionales tienen una cierta importancia, son muy especiales porque cuando los ves dices que este es un traje español. Claro, sí. Y esto es un traje que tiene el diseño de Europa Central, y ahí tengo que hablar de Europa Central porque son muchos los países que están juntos. Es también muy interesante ver en los trajes tradicionales de dónde viene la gente. Tenemos muchos diseñadores también en Hungría que están utilizando este elemento tradicional para dejarlo entrar en su traje y cuando lo exportan y cuando lo presentan en otro país, probablemente la gente no se da cuenta de lo que hay detrás. Realmente está su región. Es interpretar tu cultura y tu país a través de tu ropa.

G.S.: En España el tiempo es elástico y social; en Hungría suele ser más estructurado. ¿Qué aspecto de la «mañana» húngara no está dispuesto a sacrificar y qué parte de la «tarde» española ha adoptado ya con entusiasmo?

J.H.L: Lo siento mucho, pero no puedo dar una respuesta a esta pregunta porque para mí cada día es distinto. Es que no tengo un trabajo de 8 a 17:00 o de 9 a 18:00. El trabajo exige muchas reuniones, muchos eventos, muchas recepciones, cada día es diferente. Yo no tendría nada en contra de hacer una fiesta de vez en cuando, pero no lo puedo hacer porque no tengo tiempo de hacerlo.

G.S.: Si pudiera llevarse una obra del Museo del Prado para que colgara temporalmente junto a una de la Galería Nacional de Hungría, ¿qué diálogo artístico le gustaría crear entre ambos países?

J.H.L: Voy a dar una respuesta diplomática. Me encantaría llevar algo del Museo del Prado a Hungría pero primero, el Museo del Prado es tan tremendamente rico, tan grande, con tantas piezas importantes, que llamaría a un especialista en arte para que eligiera. Como embajador tengo la suerte de conocer a mucha gente y para dar visibilidad al arte hay que conocerlo para valorarlo.

G.S.: Más allá de los destinos turísticos habituales, ¿qué rincón escondido de Hungría —ese que solo los locales conocen y aman— recomendaría a un español que busca exclusividad y autenticidad?

J.H.L: Hungría no solamente tiene un rincón secreto. Es muy importante explicar que hay vida fuera de Budapest. Un montón de turistas solamente vienen a Budapest y visitan la capital y vuelvan.

Y por esto, no tienen, por ejemplo, la posibilidad de pasar un día en La Puszta. Es una reserva nacional que destaca por su paisaje natural y cultural. Es conocida por sus vastas llanuras, lagos salados y dunas de arena, y es hogar de una rica historia pastoral. Entre las atracciones más destacadas se encuentran el Parque Nacional Hortobágy, el Lago Tisza, un castillo medieval, y el molino más grande de Europa Central. La Puszta también es un lugar ideal para actividades al aire libre como el senderismo y el ciclismo, así como para disfrutar de la comida húngara y el vino local. Es pura naturaleza, es precioso. Un gigantesco parque nacional que es de verdad espectacular para ir a conocerlo.

Pero naturalmente también está el Lago Balatón, que es el lago de agua dulce más grande  de Europa Central, ubicado en Hungría, y un importante destino turístico y cultural del país. Tiene una cultura vitivinícola fantástica.

Podía nombrar muchos más sitios, pero si van al oeste o al este o al norte o al sur, es que siempre van a tener algunas ciudades que son muy bonitas, que tienen edificios preciosos, donde se puede aprender muchísimo sobre la cultura de Europa Central. También cerca de Budapest y no tiene mucho tiempo, hay un pueblo que se llama Szentendre. Se nota especialmente la cultura de Europa Central, porque hay tantas iglesias de las distintas iglesias cristianas que están ahí representando la variedad de las culturas que han pasado por Europa Central. Es una maravilla hacer un paseo por un pequeño pueblo donde tienes un montón de distintas culturas, tradiciones, reuniéndose allí.

G.S.: Y el turismo español está creciendo en Hungría, entiendo, ¿no?

J.H.L: Está creciendo, sí, pero también el turismo húngaro está creciendo en España. Mucho, afortunadamente.

G.S.: Al terminar su misión en España, ¿qué objeto cotidiano español se llevaría de vuelta a Budapest como símbolo de su estilo de vida aquí, y qué objeto húngaro espera haber dejado «instalado» en los hogares de sus nuevos amigos españoles?

J.H.L: Bueno, si me voy muy rápido un día me llevaría un jamón. Un jamón ibérico. Y después tendrá su sitio en mi cocina y siempre cuando paso voy a cortar un trocito  ¿Y de Hungría para acá? Yo pienso que una caja de buen vino de tokaj.

G.S.: ¿Cuál es su plato favorito español y cuál es su plato favorito húngaro?

J.H.L: Muy difícil dar una respuesta, porque con la variedad de las comida que hay… Porque España no es solo pescado ni mariscos marisco ni carne. Es la mezcla de todo. Hay un día donde puedo morir por una buena paella si la paella está bien hecha, especialmente con el socarrat. Esto es algo que es delicioso y que no lo encuentras en otros sitios. También los carabineros. Sabor a mar. ¿Y el que más le gusta a Hungría? En Hungría tenemos una tradición que existe en muy pocos otros países. En verano hay un plato especialmente para verano: Hideg Meggyleves. Una sopa de fruta. De cerezas, de melocotón…  Sí. Como comida y no como postre. Como si fuera un gazpacho pero agridulce.

Más allá de los títulos, su misión es clara: potenciar la visibilidad de Hungría y fortalecer lazos tecnológicos y turísticos con España. Foto: Embajada de Hungría.
Más allá de los títulos, su misión es clara: potenciar la visibilidad de Hungría y fortalecer lazos tecnológicos y turísticos con España. Foto: Embajada de Hungría.

Relaciones bilaterales y visión de España

G.S.: ¿Cuál es la prioridad número uno de su misión diplomática en España para este año?

J.H.L: Ya lo he dicho. Todo lo que aumenta la visibilidad de Hungría es para mí importante. Esta es mi idea principal. Mi objetivo será con compañías españolas que estén interesadas para realizar inversiones en Hungría, o será para los medios de comunicación que estén interesados en tener alguna más información sobre este país de Europa Central.

G.S.: ¿Cómo se percibe la «Marca España» en su país de origen en este momento?

J.H.L: Viendo cuánta gente viene de España para visitar a Hungría, viendo los turistas que están viniendo, es que la marca está muy bien. Se nota también que muchos españoles vienen a Hungría y por esto es algo muy positivo y hay más contactos hay visitas entre los dos países. Sí, bilaterales.

G.S.: Y desde su perspectiva, ¿en qué sectores específicos, tecnología, energía, cultura, cree que España y su país tienen mayor potencial de colaboración aún no explotado?

J.H.L: Turismo, sin duda. Tecnología también, porque Hungría es un país con mucha automoción. Tenemos muchas compañías construyendo coches y esto da muchas posibilidades también de colaborar con compañías tecnológicas españolas.

G.S.: ¿En qué medida el turismo entre ambas naciones está evolucionando de un modelo de «sol y playa» a uno de intercambio cultural o de negocios?

J.H.L: Y es por el turismo por lo que yo pienso que España tiene una visibilidad muy positiva en Hungría. Con la presencia de los españoles que están ahí, también con productos, con más productos españoles que vienen a Hungría. Es una cuestión donde todavía tenemos posibilidades de ampliar y darle más recorrido.

Ana Belén Toribio
Ana Belén Toribio
Periodista y sumiller. CEO y Directora.

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