Presenta del 27 de noviembre al 1 de diciembre unas jornadas gastronómicas con este ingrediente como estrella
Lentejas, garbanzos y alubias o judías. La historia de las legumbres en nuestra alimentación es mucho más antigua que los guisos y pucheros de la abuela. Muchas han sido las civilizaciones y pueblos que han disfrutado de las virtudes de las legumbres que, junto a los cereales, fueron la base de la alimentación del hombre mediterráneo durante muchos siglos. Ahora Madrid Marriott Auditorium Hotel & Conference Center presenta unas nuevas Jornadas Gastronómicas basadas en las legumbres y presentadas en un menú que no dejará indiferente a nadie. Tendrán lugar del 27 de noviembre al 1 de diciembre.
Crema de Alubia blanca, vainilla y bizcocho de albahaca–
Se cuenta su historia desde el Neolítico, pasando por el antiguo Egipto y los hebreos hasta la Grecia de antaño, cuando el garbanzo era un alimento común en los tiempos de Homero y las habas se utilizaban para emitir el voto en el ágora. No podían ser menos los romanos. Sus legiones se alimentaban con una dieta a base de legumbres secas. Y aquí, en España, el plato nacional por antonomasia, cocido, pote, caldo o puchero lleva, casi por obligación, alguna legumbre entre sus componentes. Un ingrediente protagonista que a día de hoy sigue alimentando los paladares más exquisitos. Si de eso, precisamente, alguien sabe algo, ese es el Madrid Marriott Auditorium Hotel & Conference Center.
Falso risotto de orzzo, guisantes y trufa negra
Estos alimentos deben ocupar un espacio destacado en cualquier dieta que se considere equilibrada y por este motivo se encuentra en la base de la pirámide de nuestra alimentación. Es por esto que el equipo del Madrid Marriott Auditorium quiere acercar esta realidad a sus clientes a través de una gastronomía tradicional, con los detalles innovadores que aporta la técnica y la investigación y presentando finalmente una oferta basada en las legumbres combinadas y enriquecidas con productos cercanos y sostenibles. Un resultado que dará equilibrio, variedad y color a una comida completa en aminoácidos indispensables para conseguir las necesidades básicas para nuestros órganos y sistemas de defensa.
Potaje de Garbanzos con espinacas y bacalao
Este año el Restaurante Kalma de Madrid Marriott Auditorium presenta del 27 de noviembre al 1 de diciembre unas nuevas Jornadas Gastronómicas basadas en las legumbres y propuestas en cuatro grupos diferentes. De cada uno de ellos, el cliente elegirá uno de los platos.
Menestra de habitas y achicoria con torreznos de Soria.
De los aperitivos de legumbres con nombre propio, se podrá escoger entre Tartar de lentejas caviar y berberechos, Ajo blanco de altramuces y chufas con mojama, Capuchino de haba verde sobre crema de torrefacto de cebolla y Garbanzo pedrosillano frito. Para los entrantes ligeros de legumbres, frías y templadas las opciones son: Ensalada de pochas crujientes con bacalao ahumado, Costrones de pan de aceitunas y gel de piparras, Falso risotto de orzo, guisantes y trufa negra; Menestra de habitas y achicoria con torrezno de Soria.
Alubia de Tolosa con berza y morcilla
Las legumbres con tradición nos traen seis posibilidades: Fabada Asturiana con su compango, Alubias de Tolosa con berza y morcilla de verduras, Verdinas estofadas con chipirones y almejas, Pochas con verduras y piparras, Potaje de garbanzos, espinacas y bacalao. Una buena comida siempre termina con un mejor postre: Crema de alubia blanca, vainilla y bizcocho de albahaca; Tarta de queso con galleta de garbanzos castellanos;
Tarta de queso con galleta de garbanzos castellanos
Tiramisú de guisantes y te matcha y Brazo de gitano relleno de alubia pinta, crema de canela y regaliz.
Garbanzo pedrosillano frito sobre crema de apio-nabo y cigala
Javier Sáez-Bravo Martínez, Jefe de cocina del Restaurante Kalma, asegura que “para conseguir su mejor expresión he tenido que tener ‘Kalma’, utilizar temperaturas suaves y un delicado cuidado en su manejo, además de buscar una compañía acertada con otros ingredientes para lograr llegar a una nutrición plena. Con las legumbres no he utilizado atajos para conseguir preparar estas elaboraciones. Me he preocupado de que todas sean del año y que tengan origen; he cuidado su hidratación con aguas blandas y para conseguir una buena digestión he tratado que los oligosacaridos estén disueltos cuando se consuman. Los he vestido y presentado especialmente para la ocasión”.