Tiempo de lectura: 3 minutosGalicia descorcha su alma en Madrid: El XI latido de Vinis Terrae
En el corazón de la capital, la Casa de Galicia se vistió de viñedos y alambiques. Lo hizo acogiendo la presentación del undécimo aliento de Ourense Vinis Terrae. Un encuentro donde las cinco voces ancestrales del vino gallego – Rías Baixas, Ribeiro, Valdeorras, Monterrei y Ribeira Sacra – resonaron unidas. Escoltadas por el espíritu líquido de sus aguardientes y licores con sello propio. Rogelio Martínez, artífice de Expourense, ofició el despertar de esta cita esencial. Mientras la sumiller Mercedes González desgranaba, copa a copa, la esencia líquida de una tierra con siglos de historia en cada sorbo.

Ourense Vinis Terrae es el crisol donde convergen las almas líquidas de Galicia. Es el único escenario que abraza la diversidad de sus cinco denominaciones de origen vinícolas, junto al fuego lento de sus aguardientes y licores amparados por la Indicación Geográfica Protegida. Los días 2 y 3 de junio de 2025, Expourense se transformará en un jardín efímero de aromas y sabores. Todo un punto de encuentro donde la pasión por la tierra se traduce en néctares únicos. Con la doble misión de seducir a los paladares expertos y enamorar a un público ávido de autenticidad, Vinis Terrae desplegó sus encantos en Madrid, anticipando la magia que florecerá en la ciudad del Miño.
Rogelio Martínez, con la elocuencia de quien custodia un tesoro, proclamó la esencia gallega de Vinis Terrae: un evento donde solo las bodegas de la tierra son protagonistas, donde la calidad se sella con el marchamo de sus denominaciones e indicaciones, y donde los negocios se tejen entre profesionales con la mirada puesta en el futuro. Un crisol de oportunidades donde conviven bodegas de renombre y pequeños «colleiteiros» que custodian secretos líquidos capaces de sorprender a los paladares más exigentes.
La presentación madrileña se convirtió en un poema sensorial, un maridaje de manjares gallegos y la elocuencia líquida de sus vinos. Mercedes González, con la sabiduría de quien escucha el susurro de la tierra en cada copa, guió una cata reveladora. Desveló la identidad profunda de cada denominación, sus matices únicos, la herencia de variedades ancestrales injertadas en el tiempo desde la llegada de Roma. «Somos historia líquida», afirmó con pasión, reivindicando la autenticidad de un legado que se degusta en cada sorbo. Alertó sobre la importancia de la contraetiqueta, el único garante del origen gallego, frente a la tentación de un nombre que evoca la magia de una tierra.
Tras este preludio en la capital, Ourense se prepara para recibir la undécima edición de Vinis Terrae. Más de 65 bodegas desplegarán sus alas líquidas en 5.000 metros cuadrados, un encuentro exclusivamente presencial donde la tradición y la innovación se abrazan. Compradores nacionales, importadores de más de quince países y la prensa especializada convergerán en este epicentro del vino gallego, buscando la esencia de una tierra que habla a través de sus caldos. Un espacio diseñado para el encuentro, con traducción simultánea para derribar fronteras y facilitar el diálogo entre la tierra y el mundo.
Vinis Terrae se erige como un faro estratégico, iluminando la calidad, la autenticidad y el potencial exportador de los vinos y licores gallegos. Un canto a las variedades autóctonas, a una tradición vitivinícola que hunde sus raíces en la historia. Galicia, crisol único con sus cinco denominaciones de origen – cada una con un alma distinta, desde la frescura atlántica de Rías Baixas hasta la venerable antigüedad del Ribeiro, la mineralidad de Valdeorras, la singularidad de Monterrei y la épica Ribeira Sacra – se une a la fuerza de sus aguardientes y licores para reafirmar el valor de un legado líquido que espera ser descubierto.