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Madrid desvela el arte de la cata de manzanas: un viaje con un sumiller de manzanas
En el corazón vibrante de Madrid, donde el arte y la tradición danzan en cada esquina, un evento singular desplegó sus alas el pasado junio. La escuela de cocina Eton Mess se transformó en el lugar de una experiencia inolvidable. Fue presentando al público español una figura tan insólita como fascinante: el sumiller de manzanas.
Un sorbo de Europa en cada bocado
Este encuentro, más que una simple cita, fue un fragmento de la campaña «Un mundo más allá de la manzana. Una experiencia llena de sabor europeo». Un proyecto que, como un buen vino, madura a lo largo de tres años, cofinanciado por la Unión Europea, el Consorzio Mela Alto Adige y las organizaciones de productores VOG y VIP. Una oda al fruto prohibido que se convierte en delicia, un puente entre culturas que se teje con el hilo de los sabores.
La manzana: un universo sensorial por descubrir
La génesis de este viaje se encuentra en una de las cunas manzaneras de Europa, donde la tierra y el ingenio gestaron un programa formativo pionero. Allí, el concepto del sumiller de manzanas echó raíces, cultivando una comprensión sensorial y un valor cultural que trascienden lo evidente. Hoy, 73 «sumilleres de manzanas» son embajadores de esta noble fruta, mensajeros de un arte que nos invita a ir más allá de lo superficial. Como decía Marcel Proust, «El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevas tierras, sino en tener nuevos ojos». Y estos sumilleres nos ofrecen precisamente eso: una nueva mirada al universo de la manzana.
El arte de la cata en Madrid: un baile de sentidos
Madrid tuvo el privilegio de acoger al sumiller Benjamin Laimer, quien, con la maestría de un director de orquesta, guio a los presentes a través de una sinfonía de sabores. Variedades como la Cosmic Crisp®, Pinova Südtiroler Apfel IGP y Golden Delicious Südtiroler Apfel IGP se revelaron en un ritual que involucra la vista, el olfato, el oído, el tacto y, por supuesto, el gusto. Cada crujido, cada aroma, cada matiz de color se convirtió en una nota en esta partitura sensorial, permitiendo una apreciación profunda de la esencia única de cada manzana. «Comer es una necesidad, pero comer inteligentemente es un arte», afirmó La Rochefoucauld, y este evento fue una clara demostración de ello.

Culinaria de vanguardia con sabor a manzana
El lienzo culinario del evento fue embellecido por los embajadores de la campaña en España: los chefs y creadores de contenido Juan Llorca y Fabián León. Con manos de artistas y mentes innovadoras, transformaron la manzana en protagonista de un menú excepcional. Desde aperitivos que despertaron el paladar hasta postres que endulzaron el alma, cada plato fue una prueba fehaciente de la versatilidad de este fruto. La dulzura, la acidez y la textura de cada variedad encontraron su equilibrio perfecto, elevando la experiencia gastronómica a nuevas alturas.
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La Cosmic Crisp®, con su frescura y crujido, se alió con el picante del pepinillo y la anchoa en la gilda, aportando un contrapunto refrescante y suavizando la intensidad.
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En el ajoblanco, la Cosmic Crisp® ofreció una pincelada de dulzura y acidez, tejiendo un plato ligero y delicado que evocaba el estío.
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El arroz con merluza se rindió a la Pinova Südtiroler Apfel IGP y la Golden Delicious Südtiroler Apfel IGP. La Pinova, confitada y como guarnición, desplegó su textura firme y su sabor tropical, mientras que la Golden Delicious aportó la cremosidad y dulzura a la salsa.
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Para el colofón, la Golden Delicious Südtiroler Apfel IGP se erigió como la estrella del postre, con su textura inconfundible, su dulzura natural y su sabor frutal que culminó la experiencia.

