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Malleolus 2023 nace en el corazón de la Ribera del Duero
Allí donde la arcilla se funde con el canto rodado de páramos ancestrales, ha nacido una nueva leyenda tejida con la nobleza de la uva tempranillo: Malleolus 2023. Más que un vino, es un pergamino líquido que narra la historia de una añada con alma de poeta y la sabiduría de viñedos que han visto pasar la vida por más de medio siglo.
La añada 2023 es el capricho de los dioses y de la tierra. Ha marcado su carácter con pinceladas de generosas lluvias invernales que nutrieron el sueño de la vid. Luego, un estío de sol radiante y temperaturas elevadas, que llevó al fruto a una madurez plena, antes de que las tormentas de septiembre llegaran para modular el ciclo, ofreciendo ese equilibrio preciso entre la fuerza y la gracia, entre el vigor concentrado y la refrescante acidez. Esta sinfonía de clima ha dado vida a un tempranillo de alta expresión, un digno sucesor de la estirpe forjada por Bodegas Emilio Moro.

Al acercar la copa, el primer encuentro es con el color, una visión de rojo picota de capa alta, un manto denso que evoca la medianoche y la promesa de secretos guardados.
En nariz, Malleolus 2023 desata un torrente de aromas, un jardín nocturno y especiado. Dominan los frutos negros maduros —arándanos, cassis y mora en confitura—, entrelazados con la noble huella de sus 18 meses en roble francés: notas balsámicas que recuerdan al cedro y el tabaco, y ecos de especias como el clavo y el café, rematados por un fondo mineral que susurra la naturaleza pedregosa de Pesquera de Duero.

La cata en boca es un acto de revelación. El vino entra con potencia y concentración, pero con una sedosidad que acaricia el paladar. Es amplio, envolvente y de gran volumen, un titán envuelto en terciopelo. La estructura tánica, pulida y madura, se funde con la acidez integrada para mantener un hilo de frescura que lo eleva. El final es largo, serio y elegante, un eco persistente que deja un regusto especiado y frutal.
Es un vino que no solo se bebe, se degusta con lentitud, pues «quien sabe degustar no bebe jamás el vino, sino que degusta secretos,» tal como expresó el maestro Salvador Dalí. Malleolus 2023 es un viaje de redescubrimiento. Cada sorbo desvela un nuevo matiz, una nueva capa de complejidad, reflejo de una tradición que honra el origen de la vid.


