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La Fundación Arango impulsa la investigación y da visibilidad a las enfermedades raras
Como un delicado encaje de sueños compartidos, la Fundación Arango Lara alza el vuelo en nuestra tierra. Todo bajo la guía del alma sensible de Pelayo Arango Lara. Fernando es escritor y faro de la «Filosofía del Dar». Esta nueva estrella en el firmamento solidario se propone tejer una red luminosa de proyectos, alianzas y acciones. Su misión: abrazar a quienes navegan las aguas inciertas de las enfermedades poco comunes.
Con sede en el corazón de Madrid, la fundación desplegará sus alas sobre tres continentes y nueve regiones españolas. Lo hará sembrando esperanza a través de dieciocho proyectos germinales. Su anhelo es doble. Por un lado, captar el aliento vital de los fondos para impulsar la investigación sobre estas dolencias esquivas. Por otro, dar voz a susurros silenciados, colaborando con otras almas generosas que buscan aliviar el peso de estas enfermedades raras o degenerativas.
En la geografía de nuestra nación, el Registro Estatal de Enfermedades Raras (ReeR) custodia cifras que hablan de vidas marcadas por la singularidad. Su último informe de 2024 revela la existencia de más de 47.000 corazones latiendo con alguna de las 29 enfermedades raras analizadas hasta enero de 2022. Sin embargo, esta cifra es solo un fragmento de un universo más vasto. En él es donde se estima que alrededor del 4% de la población española podría enfrentar el desafío de una enfermedad rara en algún momento de su existencia. Esta cifra que asciende a dos millones de almas.
La Federación Española de Enfermedades Raras (FEDER) nos recuerda la dolorosa espera que precede al diagnóstico. Todo un laberinto donde más de la mitad de las familias aguardan durante más de seis años, a veces sin encontrar jamás la respuesta. Y la sombra de la incertidumbre se alarga aún más cuando descubrimos que solo un puñado de estas más de 6.400 enfermedades raras cuenta con opciones terapéuticas. Es que nuestro país ha incorporado menos esperanzas farmacéuticas que otros vecinos europeos. La disponibilidad de estos escasos bálsamos varía como los paisajes de nuestra tierra. Lo hace creando desigualdades donde la geografía dicta el acceso a la salud.
La fundación tejerá una red de proyectos, alianzas y acciones solidarias que facilitarán recursos, diagnóstico y apoyo a personas y familias con enfermedades poco comunes

