Tiempo de lectura: 2 minutos
Un siglo de historias en el aire, telones que se abren a un nuevo sueño. Antonio Banderas, con su presencia, sella el alma de un nuevo amanecer en el Gran Teatro Pavón. Su voz, eco de un legado eterno, da vida a la próxima temporada, un lienzo en blanco para la magia que está por llegar
Un telón se alza y el tiempo se detiene. En el Gran Teatro Pavón, el aire se llena de expectación mientras el productor Luis Álvarez guía el acto con la maestría de un director de orquesta. Julián Fontalvo, con su voz camaleónica, teje una sinfonía de 21 cantantes, un torbellino de talento que en apenas ocho minutos nos recuerda que «la música es el lenguaje del alma». Después, Inés León, con la pureza de su voz, entona “En el punto de partida”, un eco poético que celebra el renacer del Pavón en su centenario. Jorge Blass, con sus manos, desvanece la frontera entre lo posible y lo imposible, un mago que nos recuerda que «no hay nada más real que la magia».


