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La chef italiana, exponente de la reinvención de la cocina tradicional, ha brindado durante cinco días un menú excepcional de diez pases, maridado y elevado con vinos DOCa Rioja, cuidadosamente seleccionados para dialogar con cada plato
Una sinfonía de sabores ha resonado en Madrid. Aquí es donde la chef italiana, con la maestría de una alquimista, ha reimaginado la tradición. Durante cinco días, sus manos han tejido un viaje de diez estaciones. Cada una es un verso que la poesía de los vinos de Rioja han elevado. Un diálogo silencioso entre plato y copa. Aquí es donde cada bocado encontraba en el vino su eco perfecto. Toda una conversación que deja en el paladar una memoria imborrable.
Madrid se ha convertido en una obra culinaria donde la chef ha pintado con los colores de la cocina tradicional reinventada. Un banquete de dioses que, a lo largo de diez pases, se ha fundido con el alma de Rioja, cuyos vinos, cuidadosamente elegidos, han susurrado un cántico armonioso a cada creación. Una alianza sublime entre la tierra italiana y la española. Un maridaje que no solo ha nutrido el cuerpo, sino que ha acariciado el espíritu.
En el corazón de Madrid, el arte y la gastronomía se han dado la mano. La chef, con su visión audaz, ha transformado los sabores de siempre en una experiencia de vanguardia. Un ritual de diez actos, donde el cuerpo de Rioja ha abrazado cada plato, convirtiendo el acto de comer en una celebración sagrada. Un festín de los sentidos, una memoria líquida y sólida que perdurará mucho más allá de las paredes de la cocina.
«No hay amor más sincero que el que sentimos por la comida», decía George Bernard Shaw, y en la segunda edición de «In Residence by Rioja», esta frase cobró vida. Con el cartel de completo y un sabor de boca inolvidable, la chef Sara Cicolini ha transformado Madrid en su “Santo Palato” con una propuesta que es una oda a la tradición y la reinvención.

El sabor de Italia en el alma de Madrid
Durante cinco días, el corazón del barrio de Salamanca latió al ritmo de la cocina de Sara Cicolini, una de las voces más personales de la gastronomía italiana. Su arte, una alquimia de sabores ancestrales y técnicas contemporáneas, ha deleitado a todos los que, con suerte, consiguieron un lugar en este festín efímero. Como fundadora de Santo Palato en Roma, reconocido en la lista 50 Best Discovery, y ganadora del premio Women in Food 2025, Sara ha demostrado por qué es la digna sucesora de James Henry, chef australiano y alma del restaurante francés Le Doyenné, reconocido con una Estrella Verde Michelin, en esta serie de eventos exclusivos de La Rioja.
En un espacio convertido en una «trattoria pop-up», Sara desplegó su cocina honesta, directa y profundamente ligada al territorio. El menú, un viaje de diez pases, incluyó joyas como el jamón de cordero con aceite de romero y rábano picante, la inigualable carbonara y el maritozzo, un dulce que es pura nostalgia. Cada plato, una historia. Cada vino, un verso que lo acompaña.
El menú, compuesto por diez pases y con platos como jamón de cordero con aceite de romero y rábano picante, anolini rellenos de berenjena asada y ricotta con agua de tomate, carbonara, o macedonia de turrón de Abruzzo y maritozzo, ha sido maridado con una selección de vinos de la DOCa Rioja que no solo acompañaron, sino que elevaron la propuesta culinaria: Remírez de Ganuza Blanco Reserva 2022, 1890 Manzanos Rosé, Artuke Maceración Carbónica, Viñedos Ruiz Jiménez Pago de Valcaliente Reserva 2019 y espumoso Vivanco Cuvée Inédita Rosado 2021.


