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En el Teatro Fígaro, del 25 de septiembre al 12 de octubre. De miércoles a domingo y matinales de miércoles a viernes
De la mano de LaJoven, una historia ancestral se despliega ante los ojos del público español. Es un relato sobre el tránsito inevitable de la infancia a la necesaria madurez para abrazar tanto la vida como la muerte. Con la bendición del gran éxito cosechado en el Old Vic de Londres, esta producción llega a nuestra tierra con un manto de laureles: el Premio Talía a Mejor Música Original y tres nominaciones a los Premios Max. Es un pacto entre la compañía y la Asociación Española contra el Cáncer. Es toda una ofrenda para los corazones más jóvenes.
Es una historia cuyo testigo, cual antorcha en la noche, ha ido pasando de mano en mano. Iluminando los corazones de miles de lectores y espectadores. Siobhan Dowd encendió la mecha, y Patrick Ness, con mano de artesano, forjó la novela. La magia de Juan Antonio Bayona le dio forma en la pantalla. Y ahora, en las tablas, esta obra ha encontrado su hogar.
Conor, un niño de 13 años, vive prisionero de un péndulo de medianoche. Atrapado en una pesadilla de oscuridad, viento y gritos, su vida se ha convertido en un eco del dolor de su madre. Pero una noche, la voz de un tejo milenario rompe el silencio. De la mano de esta criatura, Conor se embarca en una odisea. Noche tras noche, para huir de sus propios miedos. Justo hasta que, finalmente, reúne el coraje para enfrentar la verdad: su peor pesadilla, su propia historia.
Porque, como dijera el filósofo, «el único viaje real de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos». Y esta obra nos invita a ese viaje. Nos invita a mirar con el alma un dolor que, al ser compartido, se vuelve más ligero. Es un legado que nos llama a tomar el testigo. También a abrazar la vida en su totalidad, con sus luces y sus sombras.


