InicioNOTICIASSabores con paisaje, un viaje al corazón gastronómico de Cáceres

Sabores con paisaje, un viaje al corazón gastronómico de Cáceres

Tiempo de lectura: 6 minutos

La provincia convierte su patrimonio, sus productores y su cocina en una experiencia turística donde tradición e innovación van de la mano

Entre ciudades monumentales, pueblos históricos y dehesas infinitas, la gastronomía emerge como el mejor hilo conductor para conocer la identidad de una tierra donde el vino, el jamón ibérico, la Torta del Casar y la cocina de autor dialogan con siglos de historia. El proyecto “Sabores y Paisajes de Tierras de Cáceres y Trujillo” propone precisamente ese viaje: una inmersión en productores, cocineros y artesanos que han convertido la autenticidad en su mejor argumento para atraer al viajero.

Trujillo, la ciudad donde la gastronomía y la historia conviven con identidad propia, nos recibió en la tapería El Medievo (Solete guía Repsol), en plena Plaza Mayor, con una cena que demostró su poderío culinario. Exquisitos productos y exquisita presentación.

Tapería El Medievo ofrece buena gastronomía extremeña en plena Plaza Mayor de Trujillo. Foto: agencia.
Tapería El Medievo ofrece buena gastronomía extremeña en plena Plaza Mayor de Trujillo. Foto: agencia.

En Trujillo también se celebró el debate “Sabores y Paisajes de Tierras de Cáceres y Trujillo. Del paisaje a la mesa”, organizada por Open-Ideas.es y por la Diputación de Cáceres. Más de setenta empresas, “las mejores embajadoras de la provincia de Cáceres”, forman parte de un ambicioso proyecto para impulsar el turismo en la comarca. En esta jornada se expusieron recientes estudios que reflejan cómo el turista valora cada vez más la autenticidad a la hora de elegir destino.

Todos los participantes institucionales estuvieron de acuerdo en que la gastronomía es uno de los elementos más importantes para poner en valor el territorio. Los expertos destacaron que el ministerio de Industria y Turismo apuesta decididamente por el turismo de interior.

En esta jornada se incidió también en subrayar lo que se denomina “orgullo local”, referido a quienes valoran su territorio, como es el caso de las más de setenta empresas implicadas en este proyecto. Otro de los participantes institucionales abogó por “acabar con los localismos” para que esta colaboración entre todos los pueblos de la zona siga creciendo y se amplíen horizontes.

De Trujillo a Montánchez, un recorrido por queserías, artesanos del jamón y restaurantes para reivindicar el valor de un territorio único

Victoria Acero, directora de enoturismo de Bodegas Habla. Foto: Helena Molero.
Victoria Acero, directora de enoturismo de Bodegas Habla. Foto: Helena Molero.

La bodega Habla convirtió la innovación en su identidad

Bodegas Habla es uno de los proyectos enológicos más vanguardistas de nuestro país. La bodega está ubicada en las afueras de Trujillo. Victoria Acero, su directora de Enoturismo, describe como señas de identidad de Bodegas Habla la constante evolución e innovación de la marca, tanto en sus experiencias enoturísticas como en el desarrollo de nuevos productos.

Victoria subraya la importancia de mantener el respeto por la viña y el trabajo de equipo, así como el papel pionero de la bodega en la región vinícola de Extremadura, para atraer nuevas generaciones de consumidores.

Bodegas Habla apuesta por catas con experiencias que incluyen gastronomía. En cuanto a novedades, se abrirá el «Espacio H»: un nuevo espacio gastro para visitas espontáneas sin reserva previa, ofreciendo vinos y tapeo. El lanzamiento de la «Experiencia Duende» permitirá una visita a la bodega con almuerzo incluido.

Victoria Acero es partidaria de mantener la identidad original de Habla, caracterizada por ser arriesgada y aventurera. Y destaca también “la capacidad de la marca para atraer a consumidores tradicionales y, especialmente, a un público joven alejado del mundo del vino”.

Casa Bautista, una empresa familiar de jamones, que aúna tradición y calidad. Foto: Helena Molero.
Casa Bautista, una empresa familiar de jamones, que aúna tradición y calidad. Foto: Helena Molero.

El chef Víctor Corchado reinterpreta la tradición extremeña

Platos como gazpacho de poleo, las migas de borona, o el lomo ibérico semicurado, ofrecidos durante el showcooking por Víctor Corchado, nos acercaron a los productos del territorio y las denominaciones de calidad. El chef Víctor Corchado, del restaurante Borona Bistró, de Cáceres, dio a conocer su filosofía culinaria; donde la cocina tradicional adquiere una mirada contemporánea.

Las migas de borona, plato típico de la gastronomía extremeña, se elaboran con «borona», un pan de maíz descrito como muy abizcochado y húmedo. Así se facilita su preparación y requiere menos trabajo que el pan de trigo. También se utiliza morcilla patatera de Malpartida, que se funde con aceite de oliva antes de añadir las migas, resultando en un plato muy contundente y rico.  La presentación consta de tres capas: una crema de Torta del Casar en la base, las migas de borona en el centro, y una emulsión de yema y morcilla patatera en la parte superior.

Borona Bistró, ubicado cerca de la Plaza Mayor de Cáceres, fue inaugurado en 2021.  Según describe su chef, Víctor Corchado, el restaurante es un «ecosistema» feliz para trabajadores, clientes y propietarios.

En su opinión, el paladar del consumidor “ha cambiado una barbaridad porque se tiende a que se hagan las cosas mucho más ligeras”.

Si tiene que elegir un plato de su Carta, prefiere no decidirse por ninguno. “En realidad nosotros decimos que lo importante en nuestro restaurante es la experiencia que se genera en torno a la cocina tradicional extremeña. Cambiamos mucho nuestra oferta gastronómica. Siempre decimos que nunca sabemos qué es lo que vamos a tener la semana que viene, pero será lo mejor que encontremos”.

Garrovillas singular ofrece la plaza mayor y el órgano renacentista más antiguo de Europa

Esta localidad alberga una plaza mayor considerada una de las más grandes y bellas de España. Es una joya medieval porticada del siglo XV. Con más de 4.000 metros cuadrados, y declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional, destaca por sus columnas irregulares y el encanto de su arquitectura tradicional. Durante el mes de febrero se celebran las fiestas del Almendro. Garrovillas posee el órgano renacentista vivo más antiguo de Europa. Se puede visitar en la iglesia de Santa María de la Consolación.

El jamón ibérico cuenta con el tiempo como ingrediente imprescindible

Casa Bautista es una empresa familiar que aúna tradición y calidad en sus jamones de Montánchez y sus ibéricos de Extremadura. Juan Carlos Bautista, gerente de esta centenaria casa, nos hace un recorrido por el secadero de jamones. Explica un proceso donde la paciencia, el clima y el conocimiento heredado siguen marcando la diferencia en uno de los grandes emblemas gastronómicos extremeños.

Bautista detalla el proceso de producción y curación de jamones, destacando la naturaleza estacional de la actividad y los meticulosos pasos involucrados desde la salazón inicial hasta la fase final de secado. Juan Carlos aborda la importancia del control de la humedad y el impacto limitado del cambio climático en su ciclo de producción actual.

Reducción del tiempo de salado

Inicialmente los jamones se introducen en frío y se clasifican por peso, colocando los más grandes abajo para que absorban más sal. Siguiendo las nuevas tendencias, ha habido una reducción del tiempo de salado debido a la preferencia del consumidor por productos menos salados.  En cuanto a la curación y secado: Los jamones pasan de cámaras frías a entornos con temperatura controlada, que se aumenta gradualmente (de 2-4°C a 11-12°C, y posteriormente a 28-32°C para secado natural).  Bautista expone que “el aumento lento de la temperatura es vital para evitar que el jamón se agriete o se seque de forma inadecuada”. Su marca apuesta por un proceso de curación más lento y natural.

Quesos del Casar fue la primera empresa en vender fuera de Extremadura la Torta del Casar.

La torta del casar pasa de queso de pastores a joya gastronómica

Quien diría que la Torta del Casar, otra de las joyas gastronómicas de Extremadura, fue inventada por los pastores de la comarca. El producto surgió de la ganadería de subsistencia en Extremadura, inicialmente para consumo familiar o de vecinos. La comercialización de la Torta del Casar fue impulsada por los emigrantes que la llevaban a sus lugares de residencia (Bilbao, Barcelona, Madrid), y la dieron a conocer.

La fábrica Quesos del Casar (Casar de Cáceres) ofrece una amplia variedad de quesos, incluyendo la famosa Torta del Casar, elaborada con leche de oveja. Ésta fue la primera empresa en vender fuera de Extremadura la Torta del Casar, que consiguió proteger con una denominación de origen a partir de 1999. La marca produce 11 tipos de quesos que exporta principalmente a Australia, EE. UU, Francia y Japón.

Quesos del Casar fabrica una amplia gama de quesos utilizando diferentes tipos de leche (oveja, cabra, vaca), tratamientos (cruda, pasteurizada), cuajo (vegetal), tiempos de curación y acabados de corteza.

En Casar de Cáceres también se encuentra el restaurante Majuca, muy recomendable; una oportunidad de degustar platos sencillos extremeños y conectar con los sabores de la tierra.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Entradas Populares

En Primera Persona

Chefs con Estrellas

Personajes

Iberoamérica de cocina en cocina