Un viaje sensorial a las raíces del vino. Descubre por qué Armenia custodia la memoria líquida de la humanidad. Foto: agencia.
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Armenia no solo elabora vino; custodia la memoria líquida de la humanidad
En los valles custodiados por el monte Ararat, donde la historia se funde con el mito, se despliega un viñedo ancestral que hoy vive una auténtica revolución global. Para comprender este renacimiento, nos sumergimos en una exclusiva cata de la mano de Doña Zhanna Bgdasaryan, CEO y Directora de Revolut Beverages, una de las voces más autorizadas y apasionadas en la difusión del legado vitivinícola del Cáucaso.
«Cada botella de vino armenio es un manuscrito que ha sobrevivido al tiempo. Beberlo no es solo un acto de hedonismo, es comulgar con la tierra donde todo comenzó», nos evoca Zhanna Bgdasaryan al iniciar este recorrido por seis joyas que definen la identidad de una estirpe indomable.
El carácter del barro y la altitud del Cáucaso. Catamos la trilogía de tintos ancestrales de la mano de Zhanna Bgdasaryan. Foto: agencia.
La trilogía de los tintos son el carácter, la altitud y el ánfora
1. Bodega Zorah – Karasi (tinto seco)
Nacido a las faldas de la cueva de Areni-1, la bodega más antigua del mundo, este monovarietal de la uva ancestral Areni Noir se cría en karas (ánforas de barro tradicionales).
Cata Gastroystyle:En copa exhibe un color rubí brillante y traslúcido. La nariz es un susurro de violetas, cerezas silvestres y un fondo mineral calizo y terroso, casi místico. En boca es puro refinamiento: taninos sedosos, una acidez vibrante y un final largo que recuerda a la granada fresca y a la pimienta rosa. Una elegancia que rivaliza con los grandes borgoñas, pero con el alma del Cáucaso.
2. Bodega Armenia Wine Company – Takar (tinto seco)
Un ensamblaje donde la uva Arenise abraza con la estructura de la Sireni (Khndoghni), criado con mimo en barricas de roble.
Cata Gastroystyle: De capa media-alta y un profundo color granate. Despliega una intensidad aromática arrebatadora de fruta negra madura, sándalo, clavo y un toque de tabaco rubio. En el paladar se muestra estructurado, con cuerpo y una textura aterciopelada. Su equilibrio entre la fruta sazonada y los toques especiados del roble armenio lo convierten en un vino soberbio y gastronómico.
3. Bodega Voskevaz – Areni Vintage (tinto seco)
Voskevaz conjuga la artesanía de las ánforas con el carácter único de viñedos viejos situados a altitudes de vértigo.
Cata Gastroystyle: Visualmente luce un rojo picota intenso. Es un vino complejo y mutante en la copa. Inicialmente aparecen notas de sotobosque y ciruela pasa, que dan paso a recuerdos de cacao puro y cuero fino. La entrada en boca es potente pero fresca, sostenida por una acidez impecable y un final balsámico que invita a seguir bebiendo.
Armenia no es una promesa, es la realidad más emocionante del panorama vinícola actual. Foto: agencia.
«El roble armenio da estructura, pero el barro del ‘karas’ da eternidad. En nuestros tintos secos no busquen la estridencia de la modernidad, sino la verdad de las piedras y el viento de la montaña», sentencia Bgdasaryan con orgullo.
Frescor, perfume y suelos volcánicos. Déjate seducir por el renacimiento de los blancos armenios. Foto: agencia.
La trilogía de los blancos son el frescor, el perfume y la altitud
4. Bodega Karas – Karas Muscat (blanco seco)
La bodega Karas, situada en el Valle de Armavir, es el estandarte de la modernidad bien entendida en el país.
Cata Gastroystyle:De un color amarillo pajizo con destellos verdosos, límpido y luminoso. La nariz es una explosión floral típicamente mediterránea pero nacida en suelo volcánico: azahar, pétalos de rosa y lichi, envueltos en una sorprendente frescura cítrica. En boca rompe el mito de los moscateles empalagosos; es seco, crujiente, sumamente ágil y con un final salino que limpia el paladar de forma magistral.
5. Bodega Armenia Wine Company – Takar (blanco seco)
Elaborado con la reina de las variedades blancas locales, la Kangoun, y criado sutilmente en madera.
Cata Gastroystyle:Color oro pálido. Revela una nariz elegante y compleja, donde conviven las notas de manzana verde, membrillo y un sutil toque de vainilla y frutos secos tostados. En boca tiene peso, volumen y una untuosidad glicérica deliciosa, perfectamente compensada por una vibrante espina dorsal ácida. Un blanco de guarda con un perfil internacional incuestionable.
6. Bodega Gevorkian – Ariats Muscateni (blanco)
Gevorkian destaca por su maestría técnica y su respeto por las elaboraciones históricas. Su Ariats Muscateni es un poema a la finura.
Cata Gastroystyle:Presenta un precioso color amarillo dorado brillante. Destaca por sus aromas embriagadores de uva fresca, corteza de mandarina, miel de acacia y sutiles notas de hierbas de monte bajo. Su paso por boca es seductor, con un equilibrio perfecto entre la golosidad aromática y una frescura seca y mineral en el postgusto que resulta adictiva.
«Cada botella de vino armenio es un manuscrito que ha sobrevivido al tiempo». Descubre esta fascinante cata exclusiva en www.gastroystyle.com Foto: agencia.
Conclusión y reflexión final
La cata capitaneada por Zhanna Bgdasaryan nos demuestra que Armenia ya no es una promesa; es una de las realidades más fascinantes del panorama vinícola actual, capaz de emocionar al sumiller más exigente y al buscador de autenticidad.
Para cerrar esta jornada inolvidable en Gastroystyle, la CEO de Revolut Beverages nos regala una última frase que resume la esencia de su misión:
«El vino armenio no se explica con porcentajes ni fichas técnicas; se explica con el corazón. Quien abre una de estas botellas, abre una ventana a la historia viva del vino.»