Tiempo de lectura: 4 minutosEl resultado fue un vino potente y resistente, con aromas a flores blancas como la acacia y la manzanilla. Su color es dorado pálido con reflejos verdosos con unas lágrimas lentas y largas, y una entrada en boca fresca e intensa. El paso por boca es voluminoso, conferida por los aromas de pastelería junto al frescor de las flores blancas y los cítricos. El final es largo y aromático con una agradable frescura que le proporciona su equilibrada acidez.
Mathieu Barrault, enólogo de Murua, ha explicado los matices de las añadas 2020, 2017 y 2015, con las variedades viura, malvasía y garnacha blanca
La Bodega de Murua, en Rioja Alavesa, pertenece a la familia Masaveu desde 1974. Casi veinte años después de su adquisición, la bodega sacó al mercado la primera elaboración de Murua Blanco Fermentado en Barrica 1993. Desde entonces, la bodega y su enólogo, Mathieu Barrault, han elaborado diferentes añadas de este exquisito vino blanco.
Para mostrar todos los matices del vino, Masaveu Bodegas ha organizado una cata vertical triangular de botellas de las añadas 2020, 2017 y 2015 en formato magnum poniendo en valor el gran potencial de guarda y capacidad de envejecimiento de este vino blanco.
Para su elaboración, la bodega ha seguido siempre un proceso tradicional en la recolección de las uvas, realizándose de manera manual. El vino fermenta en barricas nuevas de roble francés y americano durante 15 días. Una vez terminada la fermentación, se cría en las mismas barricas sobre sus lías durante nueve meses y medio, antes de pasar a los botelleros de Murua. Las cepas de las variedades viura, malvasía y garnacha blanca provienen de viñedos de entre 40 y 80 años de edad distribuidos en 20 parcelas con una superficie total de tres hectáreas.
Añada 2020, rendimientos óptimos y buenas condiciones de maduración
El invierno de la añada 2020 fue muy húmedo y las temperaturas más altas de lo normal, lo que ocasionó una temprana brotación. Los granizos de mayo y junio afectaron al rendimiento de algunas parcelas en Elciego, Álava, pero sin graves consecuencias. Debido a la humedad de ese año, el trabajo constante y la presencia en el viñedo fueron fundamentales para establecer estrategias y controlar el ataque de mildiu, enfermedad producida por un hongo.
Finalmente, a finales de agosto, se presentaron temperaturas altas que ayudaron a hacer desaparecer la humedad. La añada 2020 se caracteriza por tener rendimientos óptimos y buenas condiciones de maduración. La vendimia se desarrolló el 23 y 24 de septiembre, en buenas condiciones, y con buena organización, factores claves para asegurar un vino de calidad del que se elaboraron 8.050 botellas de 0,75 L. y 210 botellas en formato magnum.

La vendimia temprana de la añada 2017
La añada 2017 fue complicada, debido a que las reservas hídricas continuaron siendo bajas, después de la sequía de 2015 y 2016, sin mejorar durante el invierno. Las temperaturas cálidas de marzo causaron una brotación temprana de la planta, vegetación que se vio terriblemente afectada por la helada del 27 de abril. Gracias a las lluvias de mayo, la planta recibió el agua que necesitaba para desarrollarse. Finalmente, la vendimia fue temprana, realizándose el 19 y 20 de septiembre, con excelente concentración de azúcar y fruta. En esta añada, se elaboraron 8.000 botellas, de las cuales 160 fueron formato magnum.
La añada 2017 presenta un color amarillo dorado pálido, y un aroma expresivo, limpio y fresco. La complejidad se muestra en múltiples aromas como limón, manzanilla, té, menta, y ligeras notas de tabaco. En boca tiene una entrada discreta. El paso por boca refleja la personalidad de este vino de más profundidad, volumen graso y con buena acidez.
7.243 botellas de 0,75 l. 121 botellas magnum de 1,5 l. de la añada 2015
Para la añada 2015 el invierno comenzó con suaves temperaturas, sin extremos y con muy pocas heladas. La temperatura en primavera fue favorable para el desarrollo del ciclo vegetativo de la vid. El verano cálido estuvo marcado por puntuales tormentas. La vendimia comenzó el 21 de septiembre, y de Murua Blanco Fermentado en Barrica 2015 se elaboraron 7.243 botellas de 750 ml. y 121 botellas en formato magnum.
El resultado fue un vino potente y resistente, con aromas a flores blancas como la acacia y la manzanilla. Su color es dorado pálido con reflejos verdosos con unas lágrimas lentas y largas, y una entrada en boca fresca e intensa. El paso por boca es voluminoso, conferida por los aromas de pastelería junto al frescor de las flores blancas y los cítricos. El final es largo y aromático con una agradable frescura que le proporciona su equilibrada acidez.
Durante la cata vertical, los asistentes pudieron saborear también dos vinos tintos icónicos de la bodega, M de Murua 2019 y Murua Reserva 2015, que saldrán al mercado próximamente.


