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Alfonso Delgado: “Estos establecimientos son legados culturales y gastronómicos”
Un año más, el Ayuntamiento de Madrid ha hecho entrega de las distinciones honoríficas de la ciudad a personas y entidades, coincidiendo con la festividad de San Isidro. Así, se ha rendido homenaje a restaurantes y tabernas centenarias de su ciudad, galardonando a su asociación con la medalla de Madrid. De este modo, se destaca la importancia de estos establecimientos para la cultura y la gastronomía de la ciudad.
Tras recoger el premio, Alfonso Delgado, presidente de la Asociación de Tabernas y Restaurantes Centenarios de Madrid, habló con Gastroystyle, y subrayó que “la gastronomía tradicional es un elemento diferenciador de Madrid y un atractivo para el turismo, tanto nacional como internacional”. También quiso mencionar la historia y la herencia cultural ligadas a estos establecimientos. Ellos han sido testigos de importantes acontecimientos y visitados por personajes ilustres.
“Nosotros desde el año 2008, que se creó la asociación, llevamos trabajando muy de cerca con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid. Formamos parte de la cultura gastronómica, que es algo que nos identifica. La gastronomía típica madrileña ha pasado las recetas de generación en generación, a través de nuestros restaurantes y tabernas, con lo cual es muy importante no perder este legado. Con la globalización, ahora puedes viajar a otras ciudades del mundo donde te vas a encontrar la misma cadena de comida”.
Madrid es la única ciudad en el mundo que concentra a 16 locales centenarios en su almendra central
En este sentido, asegura Delgado “nuestros establecimientos ofrecen una parte diferenciadora de Madrid, que es la única ciudad en el mundo que concentra a 16 locales centenarios en la almendra central. No hay en ninguna otra parte del mundo una asociación que recoja a tantos locales centenarios como tiene Madrid”.
“Están muy bien las estrellas Michelin, porque también nos ponen en el mundo, pero las recetas de nuestras abuelas, de nuestras madres, siguen estando ahí y no se van a perder”, asegura.
Estos locales reflejan no solo la gastronomía sino también la literatura y la historia de Madrid.
Las bodegas de la Ardosa deben su nombre a la comarca vinícola de Toledo. A finales del siglo XIX Rafael Fernández decidió abrir esta cadena de bodegas para comercializar el vino que producían sus viñedos. En la actualidad en esta bodega ofrece una exquisita cerveza checa reconocida mundialmente. Cuenta con el grifo más antiguo de Guinness, además del reconocimiento como la mejor cervecería Pilsen de España.
Restaurante Botín, fundado en 1725, el más antiguo del mundo según el Libro Guinness. Es uno de los referentes de la cocina tradicional de Madrid. Inicialmente fue una de las Posadas-Mesones que abarrotaban los alrededores de la Plaza Mayor. Posteriormente, lugar de encuentro del Madrid bohemio y literario al que asistían Valle-Inclán y Julio Romero de Torres.
El Café Gijón es un local de reunión de grandes literatos, pintores, periodistas, y actores. En este establecimiento se entrega el premio anual de novela “Café Gijon”, fundado por el actor Fernando Fernán-Gomez.
Taberna Casa Alberto. Fundada en 1827. Es uno de los templos de la gastronomía madrileña ubicado en el Barrio de las Letras. Su cocina es buena muestra de que la tradición gastronómica no está reñida con una presentación de vanguardia. En este antiguo edificio se dice que escribió Cervantes su “Viaje al Parnaso”.
Casa Ciriaco. El almacén de vinos data de 1887. En sus mesas se sentó con asiduidad el famoso escritor Julio Camba, como también el dibujante y escritor Antonio Mingote.
Casa Labra. En esta taberna madrileña fue fundado un 2 de mayo de 1879 el actual Partido Socialista Obrero Español de manera clandestina.
Casa Pedro. El establecimiento hacia 1702 era una fonda y casa para arrieros y ganaderos o todos aquellos que entraban o salían de Madrid por el camino de Francia. En sus mesas se han sentado artistas, toreros, políticos empresarios y miles de madrileños.
Cervecería Alemana. Lleva más de 120 años en la plaza de Santa Ana. Nace en 1904, cuando un grupo de industriales alemanes decide abrir en Madrid este establecimiento. Tiene una decoración que se ha mantenido prácticamente inalterada hasta nuestros días.
La Casa del Abuelo. Desde que se fundara en 1906 cuatro generaciones de la misma familia han sabido respetar y mantener la tradición del negocio, tanto desde el punto de vista del producto ofrecido como de la decoración y estructura del local.
La Mallorquina. Icono de la Puerta del Sol, han pasado 125 años desde que abrir sus puertas, y su historia es parte de la gastronomía dulce de Madrid.
Las Cuevas de Luis Candelas. Uno de los restaurantes con más tradición de Madrid. Con más de 160 años de historia, sigue conservando el estilo, el tipismo y la singularidad de aquella época.
Lhardy. Su nombre representa el esplendor de la alta cocina española e internacional, y un emblema de calidad avalado por 175 años de buen hacer. Gran parte de la historia de España se ha tramado entre la elegancia de estas paredes, bajo sus lámparas y en torno a sus manteles. En el espejo de Lhardy, como decía Azorín, “nos esfumamos en la eternidad”.
Malacatín. Taberna fundada a finales del siglo XIX, en la actualidad sigue regentada por la cuarta generación de la misma familia. En esta tradicional taberna se ha pasado de servir los típicos chatos de vino a pie de calle en los años 60, a recibir a todo tipo de personalidades a los que gusta dar un trato familiar.
Posada de la Villa. En 1642 el único molino de harina de la Villa de Madrid se convirtió en la primera Posada de la Corte, al amparo de las murallas árabes, donde se daba comida y aposento a todos los viajeros que llegaban a Madrid. En 1980 fue rescatada tras dos años de minuciosa restauración.
En este establecimiento se han dado cita personajes del mundo de la política, cultura, arte y deporte.
Taberna Antonio Sánchez. Fundada en 1787 y desde entonces ha estado ininterrumpidamente abierta y regida por personas ligadas al mundo taurino. Toreros como Frascuelo y Lagartijo acudían con frecuencia a tomarse un chato de vino con una torrija. La taberna ha sido también lugar de encuentro de tertulias literarias como Pio Baroja, Sorolla o Gregorio Marañón.
La Tasca Suprema. Un local centenario en el corazón de Las Salesas. Inaugurada el mismo año que el Metro de Madrid, su cartelería rinde homenaje a esta historia con su característico diseño en forma de rombo. Su nombre, inspirado en la cercanía al Tribunal Supremo, atrajo a figuras políticas y periodistas.


