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El Premio ha sido concedido al sector bodeguero de Málaga representado por las bodegas de Ronda
El Presidente de Diputación Provincial de Málaga, Francisco Salado, ha destacado durante la entrega del Premio que los vinos excelentes elaborados en Málaga y concretamente en Ronda llegan hasta las mesas de grandes restaurantes de la provincia y se exportan al resto del mundo. El trabajo de las bodegas de Málaga contribuye, por ello, a impulsar la Marca Costa del Sol – Málaga como Destino Turístico Enogastronómico Internacional Excelente.
El premio ha sido recogido por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida de Málaga, Sierras de Málaga y Pasas de Málaga representado por su Presidente: José María Losantos. Así como la Ruta del Vino de Ronda y Málaga representada por su Presidente, Pedro Morales. Los vinos de Ronda tienen hoy dimensión universal, como los del resto de Málaga. Es un hecho indiscutible, pero hace unos años hizo falta el impulso de visionarios para impulsar esta tendencia.
La entrega del Premio ha sido también el escenario para lanzar un emocionado homenaje a Manu López. Él falleció en julio pasado. Fue el impulsor de la Bodega Pasos Largos en tiempos difíciles. Momentos en los que había pocas esperanzas de recuperar la grandeza vitivinícola atesorada por la antigua Acinipo en tiempos de los romanos. También se incluyó en este recuerdo emocionado a José Antonio Itarte, gran empresario, fundador de la Bodega Cortijo de Los Aguilares, que falleció a finales de 2020. Itarte supo intuir el enorme potencial tanto del vino de Ronda como del turismo enogastronómico. Es el mismo que impulsa ahora la propia ONU en su programa 2030 de sostenibilidad del planeta.

El presidente de Diputación Provincial de Málaga junto con los chefs de Ronda que han participado en el evento entregó la chaquetilla roja a los alumnos de la nueva promoción de la Escuela de Cocina El Golimbreo de Ronda. El Golimbreo es la primera escuela inclusiva en Ronda para cocineras y cocineros. Allí se está creando un tejido de grandes profesionales de los fogones, valores imprescindibles para una ciudad en pleno despegue gastronómico.
Miguel Herrera, el impulsor de este proyecto ha optado desde el primer momento por una vertiente social muy pronunciada. Ha impartido sus cursos entre jóvenes que buscan su integración en la sociedad. La combinación de una gran gastronomía tradicional con la ayuda incondicional a las personas más desfavorecidas ha puesto de relieve la gran labor de esta escuela durante la crisis sanitaria, reconocida con la Medalla al Mérito Civil.


