Tiempo de lectura: 3 minutosC/ Ferraz, 5 (28008 Madrid)
Olmo ofrece un viaje a las raíces en el Centro de Madrid
Confieso que mi visita al lugar me ha enamorado. Todos y digo todos los platos que probé estaban buenos, sabrosos, intensos, gustosos. La cocina es sobresaliente y el servicio en sala idem de lo mismo. Uno de los lugares que les recomiendo encarecidamente visitar.
El Grupo Alcaravea se ha vestido de largo con una nueva inauguración en la capital: Olmo (C/ Ferraz, 5). Una oda a la naturaleza en la que los hermanos del Olmo han querido profundizar en sus raíces. Lo han hecho con una cuidada decoración e inmejorable localización en el madrileño barrio de Argüelles.
Olmo es su sexto restaurante en Madrid (tras cuatro Alcaravea y Cuatrodeocho). En él han querido ir un paso adelante con su propuesta gastronómica. César, Óscar, María y Andrés han tenido claro siempre que el producto de calidad es la clave. Y esta filosofía la mantienen desde que abrieron su primer Alcaravea hace 21 años. Y en Olmo, no podía ser menos.

Una de las claves de su éxito es que combinan excelentes materias primas con productos estacionales. Lo hacen en una carta de vanguardia con toques modernistas, sin dejar de lado la cocina tradicional mediterránea, seña de identidad de todos los restaurantes del Grupo.
Olmo es un viaje a los orígenes, desde el Olmo centenario que luce en la entrada a la presencia de la naturaleza en cada una de sus estancias, con ramas que entran y salen en las paredes y el techo inspirado en la sinuosa forma de sus raíces. Pero también a los sabores más auténticos, como es el Carpaccio de gambas de Garrucha, la Milhoja de Foie o las Volandeiras al carbón, con crema suave de puerros y ajetes tiernos.

Entre los principales, cuenta con una amplia selección de carnes y pescados. El Magret de pato a la naranja o el Chuletón de vaca madurada 45 días son imprescindibles para los más carnívoros, con Piquillos confitados como acompañamiento.

Del mar, La fritura “Olmo” será siempre la propuesta más informal, para compartir, con recetas más elaboradas como el Bacalao estilo Olmo o el Rape Donostiarra. Todo, finalizado por un bocado dulce de lo más tradicional, que incluye Tocino de cielo, Tarta de chocolate o Arroz con leche.
Abierto todos los días desde las 13.00 horas, en Olmo siempre encontrarás un porqué. Desde sus cócteles, pasando por sus aperitivos en barra, su extensa carta de vinos e incontables platos fuera de carta que varían más allá de cada estación. Cada uno de ellos ha sido seleccionado para potenciar tanto el sabor de los productos como convertir la visita en una verdadera experiencia.


