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Pilar Margod nos sumerge en esta poesía a través de sus enlaces
Sugerentes
Viajan de incógnito
Susurrantes

Mueven sonidos
Suaves
Tejen los hilos

Sensibles
Vuelan entre mundos
Serenos

Besan profundos
Sabios
Son los elegidos
Esa emoción que se queda suspendida, invisible espacio que viaja entre las motas de polvo de la estancia, para entreabrir las huellas del recuerdo.

Siempre se pudo decir algo más, ver algo más, sentir algo más, abrazar algo más… Esa emoción cuando ha sido auténtica es compasiva y difumina la sombra de lo que pudo ser, para dejar solo la esencia de lo que fue y recrearse en que lo bueno siempre trae algo bueno.

Benditos enlaces de conexión entre unos y otros que se descubren por la belleza de una persona sin pretenderlo y cuando, físicamente ya no está. Entonces, esa emoción no puede ser otra que la gratitud. Las motas se convierten en polvo de estrellas. Con el corazón henchido, siento que se ha creado otro eslabón.




