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Masaveu Bodegas propone brindar esta con la nueva añada 2020 de su exclusivo vino La Fillaboa 1898
Este blanco, alma pura de albariño, ha dormido un lustro en el abrazo sereno del acero, acunado por sus propias lías. El tiempo, lejos de marchitarlo, ha tejido un puente imposible: conserva el fulgor vibrante de la juventud mientras despliega la sabiduría elegante y la profundidad de los grandes blancos eternos.
La Fillaboa 1898: el alma del tiempo en una copa
Como bien decía Galileo Galilei, «el vino es la luz del sol, unida por el agua». Bajo esta premisa, Masaveu Bodegas desvela su tesoro más preciado para estas fiestas: la nueva añada 2020 de La Fillaboa 1898. No es solo un albariño; es un poema líquido, un vino de guarda nacido de la paciencia y del susurro de la tierra gallega.
Un milagro de escasez y paciencia
En un mundo que corre, este vino se detiene. Con una producción limitada de apenas 6.487 botellas, esta joya solo se manifiesta cuando la naturaleza alcanza la perfección.
Ubicada en el corazón de Pontevedra, Bodegas Fillaboa ha custodiado este néctar durante cinco años, permitiendo que evolucione majestuosamente sobre sus lías. El resultado es una complejidad que desafía al tiempo, convirtiéndolo en el invitado de honor para aquellas mesas donde el amor y la amistad se encuentran bajo el muérdago.
El terruño: donde el cielo besa la tierra
La magia nace en el pago Monte Alto, la parcela más sagrada de la finca. A 150 metros sobre el nivel del mar, donde el suelo franco-arenoso filtra los sueños de la uva, la variedad albariño alcanza su máxima expresión de nobleza.
«Un día nos levantamos con la curiosidad de desafiar al tiempo», confiesa Isabel Salgado, enóloga y arquitecta de este sueño. «Decidimos dejar que el vino descansara, que escuchara el silencio de la bodega sobre sus lías. El resultado nos dejó sin palabras; es la demostración de que la espera es la madre de la excelencia».
Una experiencia sensorial: oro y nostalgia
Al descorchar una botella de la añada 2020, el comensal se encuentra con:
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La mirada: Un color amarillo pajizo que destella con matices dorados, como un atardecer de invierno.
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El aroma: Un abrazo de frutas en almíbar y manzanas asadas que se funden con notas de panadería fina, evocando el calor del hogar.
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El paladar: Una entrada suave, una caricia de acidez perfectamente ensamblada que aporta una vivacidad eterna.
La excelencia coronada
Como afirmaba Eurípides, «donde no hay vino no hay amor», y La Fillaboa 1898 es puro amor por la viticultura. Su prestigio no es azar, sino destino:
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100 Puntos en la Guía Peñín 2025 (Añada 2016), compartiendo el olimpo de los vinos blancos.

La Fillaboa 1898 ha conseguido 100 Puntos en la Guía Peñín 2025 (Añada 2016). Foto: Masaveu Bodegas. -
Mejor vino blanco de España por la AEPEV (Asociación de Periodistas y Escritores del Vino).
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Best in Show en Decanter, el máximo laurel del mundo vinícola.

