Patricia Donn, la bailaora que nació en los tablaos y conquistó el corazón de América Latina, llega a la Gran Vía madrileña
La coreógrafa presenta una gran producción sobre idea y guión de Lucho Ferruzzo, con música original de Vavílov, Karl Jenkins, Manolo Sanlucar, Silk Road & YO-YO MA y José J. “El Viejín”, una leyenda del flamenco que ha decidido abandonar su retiro profesional para este proyecto. Juana Martín, la primera diseñadora española y de raza gitana invitada a la Alta Costura de París, firma el vestuario.
Más de una decena de artistas sobre el escenario con los bailaores Patricia Donn, Lourdes Sevilla, Adriana Gómez e Irene Flores, la colaboración especial de Pablo Fraile y Juan De Juan, además de la música en directo interpretada por las voces de Rafita de Madrid y Eleazar Cerreduela, los guitarristas Israel y David Cerreduela, la percusión de Lucky Losada, y Batio al chelo electrónico. Para el estreno se ha contado además con la participación de Juana Martín, la primera y única diseñadora española que ha sido invitada a la Alta Costura de Paris, y que, junto a Belén de la Quintana, firman un espectacular vestuario para recrear una historia de superación a través del arte, el cante y el baile.
“Ángeles y Demonios” describe a una persona desvalida y desahuciada que lucha por sobrevivir a pesar de su alicaída moral y sus males físicos.
El personaje en cuestión solitario y condolido solo le queda, como último recurso, oír y sentir melodías musicales y cantes. Por este medio el personaje logra superar paulatinamente sus dolencias, fortalece su espíritu y se llena de entusiasmo, vigor, fuerza y esperanza para sobrevivir.
Consiguiendo amar el día a día, con el único fin, de volver a ver el resplandeciente amanecer.
Por medio de la música y la danza logrará recobrar la fe por su existencia. Obteniendo una ayuda de carácter terapéutico, ¿ciencia o magia?. Dejando atrás definitivamente la agonía, el miedo, la angustia y la tristeza. Logrando sobreponerse a los imponderables de la circunstancia, celebrándolo con gran entusiasmo y alegría por la nueva oportunidad del gozo de la vida, siempre al compás de la música, el cante y la danza.
Vibrando de emociones por la existencia y siempre en busca de la felicidad.