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SUBSIERRA: Asociación de bodegas y viticultores de Rioja Alavesa y Rioja Alta

Tiempo de lectura: 4 minutos

SUBSIERRA: Debajo de la Sierra, todo lo que les une… ¿Quiénes son?

En el alba de 2024, una necesidad imperiosa, nacida del alma de mujeres y hombres de la comarca, se alzó como un faro. El deseo era fraguar para la prole, para los nietos, un mañana donde la esperanza no fuera solo un susurro, sino un eco robusto. El hilo de oro que los tejió fue el culto sosegado y sostenible a la vid, la alquimia de vinos que son el espejo fiel de su cuna.

Ocho bodegas pioneras se unieron bajo el blasón de Subsierra, herederas de una tradición familiar que fluye como río caudaloso, de generación a generación. «El amor y la tierra son uno solo», parecían decir sus actos. La urdimbre de su alianza se cimentó en la solidaridad entre sus miembros, el voto con el terruño amado, y el fervor por la labor bien consumada son sus pilares inamovibles. En 2025, el claustro se engrandeció con la adición de Área Pequeña.

«Subsierra, debajo de la Sierra», es el nombre que susurra la geografía, un cónclave de viticultores y bodegueros de Rioja Alavesa y Alta. Sus vides e instalaciones reposan al amparo de la pétrea Sierra de Cantabria, en la margen izquierda del Ebro, de ahí su poética denominación. Nueve linajes, 337 hectáreas de sueño cultivado, 79 vinos que son 79 poemas, nacidos en seis pueblos bendecidos. «Unidos estamos, unidos venceremos» – creo que puede ser uno de sus pensamientos –. Subsierra es un libro abierto a nuevas tintas.

Bodegas que son santuarios familiares, enarbolando la «máxima expresión del terroir«. Un compromiso que es social y profundo. La uva, propia o de proveedores, es tratada con reverencia. Sus valores son la trama familiar y la calidez humana. Buscan la excelencia, el atesorado saber-hacer. El juramento con la tierra es ecología: «La naturaleza siempre lleva los colores del espíritu» (Ralph Waldo Emerson).

«Nos unen las ganas de un futuro sostenible para nuestra comarca». Así reza su divisa. ¿Cómo custodiamos este tesoro? Llevando el terruño a su cúspide, defendiendo un precio que honre el valor. Labran para que el territorio sea un nombre de resonancia mundial.

Son adalides contra el éxodo rural, apuestan por un tejido socioeconómico vital. Su lucha es por el relevo y la formación. Custodian el minifundismo, pugnan por un precio justo de la uva. Rescatan el patrimonio cultural. En la viticultura, conservan el viñedo longevo, recuperan cepas antiguas, abogan por la ecología certificada, por la biodiversidad, y por la protección del paisaje, un tapiz cultural.

Bodegas Artuke. El devenir natural de los De Miguel Blanco, cinco generaciones dedicadas a la vid. Arturo, el timonel actual, busca el alma de los suelos, rescata viñedos que el tiempo había condenado al olvido. Su visión, a veces radical, le ha ganado el respeto internacional: «Sé tú mismo, los demás puestos están ocupados» (Oscar Wilde). Su vino «La Condenada» es un himno a la perseverancia. Cultivan 32 hectáreas propias, con cepas de hasta 110 años.

Contacto: Arturo de Miguel
Calle La Serna, 24.01307 Baños de Ebro
artuke@artuke.com

Bodegas Tierra. Nace de la pasión, tres generaciones. Fidel Fernández, en 1998, forjó su senda. Sus hijos, Fidel y Carlos, honran la tradición, despertando vocaciones de vigneron. Doce vinos, equilibrio de tradición e innovación, con el viñedo como credo. 35 hectáreas que son un mosaico de suelos, desde calcáreos a arcillosos. «La tradición es la personalidad con historia»– pienso que podría ser una de sus máximas -.

Contacto: Carlos Fernández
Calle El Olmo, 8. 01330, Labastida
info@tierrayvino.com

Carlos Sánchez. Un proyecto íntimo y personal, enfocado en el vino de parcela. Sus elaboraciones son limitadas, un viaje sensorial a la cuna de los frutos. «Cada botella debe ser un viaje al lugar donde nacieron sus frutos». Viñedos viejos, calcáreos, ecología.

Contacto: Carlos Sánchez
Camino Los Linares,7.01330, Labastida
carlosvitivinicultura@gmail.com

Área Pequeña. Hermanos Josepa y Koldo García Quintana. Su filosofía: «escribir despacito y con buena letra». Humildad y paciencia, mimando la cepa. Su vino nace de una viña centenaria, Los Llanos. Su labor es amplificar lo pequeño para hacerlo grande. Su lema: «Trabajar el hoy sin esperar el mañana, mañana será otro día».

Contacto: Koldo García
Avda. Diputación. 01330, Labastida 
info@areapequena.com

Bodegas Loli Casado. Legado de Luis desde 1982. Loli y su marido conservan la reverencia por el viñedo: «Trabajamos a diario elaborando nuestros vinos con pasión, manteniendo el espíritu familiar y el respeto por la tierra.» Vides de hasta 1920, agricultura sostenible.

Contacto: Loli Casado
Avda. La Póveda, 46. 01306, LaPuebla de Labarca
loli@bodegaslolicasado.com

Bodegas Teodoro Ruiz Monje. Desde 1870, cuatro generaciones custodiando la maceración carbónica, la esencia sonserrana. Un trabajo artesanal, insuflando creatividad a la tradición. Conservan una cepa plantada en 1870.

Contacto: José Luis Ruiz Bañares “Itu”
Calle Primera Travesía San Roque, 9.
26338 San Vicente de la Sonsierra

Bodegas Amaren. Homenaje a Ángeles Herrera, «de la madre» en euskera. Liderada por Jon Cañas, defensor del viñedo viejo. «Una familia es un círculo de fortaleza». Su compromiso con el medioambiente es total, recuperando variedades minoritarias.

Contacto: Jon Cañas
Carretera de Villabuena de Álava,nº3. 01307 Samaniego.
info@bodegasamaren.com

Bodegas Ostatu. Vinos sensatos, expresión del terruño. La familia Saénz de Samaniego, desde el siglo XVI, hoy Mariasun, Íñigo y Gonzalo, buscan la excelencia con sencillez y honestidad. Su visión es ecológica, su premisa es la sostenibilidad.

Contacto:
Mariasun Saénz de Samaniego Berganzo, Ctra.Vitoria, 1. 01307 Samaniego
info@ostatu.com

Bodegas Tentenublo.

La voz de Roberto Oliván resuena en la tierra, susurrando la filosofía que «El vino siembra poesía en los corazones» (Dante Alighieri). 

Su labor no es sino una mezcla de paciencia y devoción. Oliván labra su credo en la observación del minifundio, el mosaico bendito de uvas: Tempranillo, Garnacha, Viura, Malvasía, Jaén Blanca… Un multivarietalismo que es la sinfonía ancestral del terruño, donde cada cepa canta su propia oda a la vida.

Xérico y Tentenublo son el eco de la memoria, los «viejos vinos para beber» (Francis Bacon), el sabor profundo de los brindis de hace cuarenta años en la casa familiar. Son el alma en el vaso y testimonio de vida.

El Escondite del Ardacho – confieso que me ha enamoradoe este vino -. Se alza majestuoso, custodiando los secretos de parcelas únicas: El Abundillano, Las Guillermas, Veriquete y San José. Cada una, un capítulo de la historia escrito en la raíz, pues está claro que «el gran vino se hace en la viña».

Este es un proyecto visionario, un pacto con el mañana que reverencia «el mayor patrimonio de la familia»: su viejo viñedo. Una promesa de futuro que desvela toda la expresión del terroir de Viñaspre y Lanciego.

Contacto: Roberto Oliván. Calle Lafuente, 52.01308 Lanciego

info@tentenublo.com

Ana Belén Toribio
Ana Belén Toribio
Periodista y sumiller. CEO y Directora.

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