Alta cocina con alma mallorquina y mirada viajera. El chef Juan Pinel eleva el verano en L’Àtic con 'Evolución 2.0', un menú degustación que tiende un puente sensorial impecable entre la despensa local, Vietnam y Tailandia. Foto: Gastroystyle
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El lujo no es solo una cuestión de exclusividad; es, ante todo, la capacidad de detener el tiempo y disfrutar de los sentidos
Bajo la premisa de sofisticación y disfrute hedonista, el restaurante L’Àtic, ubicado en la emblemática séptima planta del Hotel Saratoga de Palma, desvela su propuesta más ambiciosa de la temporada: Evolución 2.0.
Se trata de un nuevo menú degustación firmado por el visionario chef Juan Pinel. Este chef ha sido galardonado como Chef Revelación en los Premis Gastronòmics de Mallorca, que propone una alianza perfecta entre el producto local de la isla y la vibrante paleta de matices del sudeste asiático.
Delicadeza, maestría técnica y respeto al origen. Bocados sublimes como el lingote crujiente de porc negre o el icónico salmonete con pasta orzo marcan el ritmo de ‘Evolución 2.0’, una sinfonía culinaria de profundidad académica. Foto: Gastroystyle.
Un puente culinario entre Palma, Vietnam y Tailandia
Con la llegada del verano, cuando la luz de Palma se torna dorada y sofisticada, L’Àtic nos invita a elevarnos sobre el cielo de la ciudad para descubrir una culinaria con identidad, paciencia y mirada viajera. La propuesta Evolución 2.0 no es una simple fusión. Se trata de un diálogo íntimo y respetuoso entre la despensa mediterránea y los recuerdos de los últimos viajes del chef por Vietnam y Tailandia. Como afirmaba el gran cocinero Auguste Escoffier, “la buena cocina es la base de la verdadera felicidad”, y en este menú esa felicidad se traduce en armonía, acidez exacta, frescura y caldos de una profundidad académica.
Tocar el cielo con los cinco sentidos. ✨ Nos rendimos al encanto cosmopolita de L’Àtic (Hotel Saratoga) y su menú ‘Evolución 2.0’: el verdadero lujo culinario entendido desde la autenticidad y el disfrute más puro. ¡Una parada obligatoria esta temporada!. Foto: Gastroystyle.
El menú se despliega como una sinfonía en tres actos:
Los prólogos de la memoria: La experiencia arranca con bocados llenos de sutileza, como la Serviola en escabeche con limón —una oda a la vibrancia palatal— y la suntuosa Vaca, alcaparra y almendra, que reinterpreta con elegancia un guiso tradicional de lengua (cocinado con mimo durante 48 horas) servido sobre un brioche tostado que acaricia el paladar.
La plenitud del producto: El viaje continúa con la Gamba roja con curry panang y patata, un plato hondo y especiado que transporta al comensal al sur de Tailandia respetando la joya marina local. La maestría técnica resplandece en el Salmonete con pasta orzo y calamar, un clásico del chef que aboga por el aprovechamiento total a través de un excelso sofrito de calamar de potera mallorquín y el paté de sus propios interiores. El recorrido salado alcanza el cénit con el Porc negre, tupinambur y orejones, un lingote de cochinillo deshuesado de piel impecablemente crujiente.
El cierre lírico:La sección dulce rinde homenaje al paisaje de la isla. Naranja, AOVE y romeroaporta la frescura cítrica y herbácea del campo balear, mientras que la Flor de carnaval, San Simón y membrillo eleva un icono popular a la categoría de alta joyería repostera.
Detalles premium: Este refinado viaje gastronómico está disponible por un precio de 62 € (IVA incluido, bajo reserva previa), con la opción de realzar la experiencia mediante un maridaje seleccionado de 35 €, ideal para los amantes de la enología más exigente.
Detener el tiempo, acariciar el cielo de Palma y disfrutar con los cinco sentidos. Descubrimos la sofisticada propuesta de L’Àtic en la emblemática séptima planta del Hotel Saratoga; un auténtico refugio de distinción urbana. Sorprende su maridaje para los amantes de la enología más exigente. Foto: agencia.
Una misma partitura hedonista con gastronomía y jazz
Para los espíritus sibaritas, el placer gastronómico nunca viaja solo. La experiencia en L’Àtic se prolonga de manera natural hacia la sofisticación melómana del Blue Jazz Club, situado en el mismo skylinedel hotel. Reabierto con una atmósfera envolvente y cosmopolita, este espacio se consolida como el epicentro cultural y de la música negra en Palma.
Al terminar el servicio de cena, las notas dejazz, soul y bluesse apoderan de la noche con el puerto y la silueta de la Catedral iluminada como telón de fondo. La programación de esta temporada incluye directos vibrantes de miércoles a sábados, destacando formaciones como Good Vibes, Sergi Selles Quartet, el virtuosismo al saxo de Miki Ramón o los ritmos funkies de Dani Roth Trio. Una velada redonda donde la buena mesa y el arte se funden bajo las estrellas.
La partitura hedonista perfecta para las noches estivales: una cena de alta joyería gastronómica en L’Àtic seguida de las notas envolventes de jazz, soul y blues en directo en el Blue Jazz Club. Todo con el skyline iluminado de la Catedral como telón de fondo. Foto: agencia.
Un refugio de distinción en el Hotel Saratoga
Establecido en 1962 y testigo de la evolución más chic de la isla, el Hotel Saratoga es más que un alojamiento de cuatro estrellas superior; es un estilo de vida. Con su singular nombre inspirado en la historia naval americana, este oasis urbano ofrece el equilibrio perfecto entre la calma mediterránea del verano y el confort exclusivo de sus tres piscinas, su zona Wellness de alta gama y sus terrazas privadas.
En Gastroystyle celebramos los proyectos que entienden el lujo culinario desde la autenticidad y el respeto al origen. Visitar L’Àtic es, sin duda, regalarse el tiempo que merecemos para tocar el cielo con los cinco sentidos.