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Casa Eñe está proyectada por Estudio Albar, ahorra energía y dinero y ofrece un perfecto equilibrio entre diseño, eficiencia y sostenibilidad
En un mundo donde la sostenibilidad y el ahorro energético son esenciales, Casa Eñe brinda un poderoso ejemplo de cómo trazar un nuevo rumbo en la construcción. Eficiencia energética, sostenibilidad y un diseño personalizado y minimalista son las claves de esta vivienda creada por Estudio Albar. Una vivienda que reduce su consumo energético a niveles mínimos y logra crear un hogar confortable y saludable.
Casa Eñe destaca como un ejemplo de vivienda industrializada con estructura de madera y materiales naturales, certificada bajo el estándar de construcción en auge, Passivhaus. Este estándar altamente sostenible y eficiente logra reducir drásticamente el consumo de energía en las viviendas, priorizando el confort interior.
Optar por una vivienda industrializada de madera con un diseño personalizado y exclusivo como Casa Eñe, no solo agiliza el proceso de construcción, sino que también brinda numerosas ventajas a lo largo del mismo. Casa Eñe se terminó en tan solo seis meses, en comparación con los casi dos años de un enfoque tradicional. Demostrando así la rapidez y el elevado control de calidad de este método y garantizando una buena ejecución, sostenibilidad y eficiencia.
La elección de la madera en la construcción de Casa Eñe ofrece ventajas notables. La madera es un recurso renovable que promueve la sostenibilidad, brinda un excelente aislamiento térmico para la eficiencia energética y es capaz de crear ambientes acogedores y saludables. Su versatilidad y durabilidad hacen que sea una elección ideal para construcciones sostenibles, eficientes y duraderas.
“Esta eficiencia se traduce para el usuario en un mayor confort interior y una reducción de la denominada hipoteca energética”, nos asegura Irene García, uno de los arquitectos autores del proyecto, mientras que su socio Daniel Lozano añade que “Casa Eñe se distingue por su diseño espacioso y luminoso que evoca una sensación de calma y serenidad”.
Casa Eñe, con sus 250 m2 de superficie y una factura de energía mensual media de 60€, se calienta en invierno con tan solo tres radiadores toalleros en los baños, demostrando que es posible disfrutar de un espacio acogedor, elegante y de diseño sin comprometer el medio ambiente ni el bolsillo del usuario.


