Tiempo de lectura: 4 minutos
La feria vinícola más iconoclasta cumple 10 años. El premio Radical 2025 se otorgó a la periodista jerezana Paz Ivison, gran divulgadora de la cultura de los vinos auténticos
Nacido con la vocación de apoyar la labor de los «hacedores de vinos auténticos». El Salón de Vinos Radicales ha presentado en su décima edición con una cata inaugural dedicada a la variedad de uva listán prieto, fundadora de la viticultura en América. El evento se celebró en el Espacio COAM de Madrid con la participación de 35 viticultores procedentes de toda España y 600 profesionales del mundo del vino.
El Salón de Vinos Radicales se ha convertido en una cita imprescindible para los que reivindican el valor de los vinos auténticos, respetando la identidad del paisaje, sacando partido a la singularidad de suelos y microclimas, recuperando prácticas ancestrales y, también, innovando, aportando diversidad y riqueza, con esfuerzo, inspiración y pasión, según destacan los organizadores.
Una década de trayectoria representa la consolidación de un encuentro que siempre ha mantenido su compromiso a los principios que dieron origen a este Salón, como la defensa de los valores de singularidad, autenticidad y diversidad en el universo del vino.
El Salón de Vinos Radicales reunió a 600 profesionales del mundo del vino (sumilleres, restauradores y distribuidores) y 50 representantes de los medios de comunicación, que tuvieron la oportunidad de catar algunos de los 220 vinos que presentaron los 35 viticultores que participaron. Procedían de diversas comarcas vinícolas del territorio español: Manchuela, Mallorca, Montsant, Penedès, Rioja, Trebujena, Méntrida, Cebreros, Ribera del Duero, Bizkaia, Toledo, Ciudad Real, Bierzo, Yecla, Terra Alta, Calatayud, Lleida, Badajoz, Ribera del Guadiana, Castilla y León, Alicante y Madrid.

“No hay uva más vigorosa que la negra criolla”
La variedad de uva listán prieto fue la protagonista de la cata inaugural bajo el título «La uva viajera: la listán prieto y sus hijas criollas de América». En opinión del viticultor peruano Pepe Moquillaza, “no hay uva más vigorosa que la negra criolla, (que así es conocida la listán prieto en Perú). “A la negra criolla le gusta la altura, el frío y la soledad”, describió Moquillaza. Y recordó asimismo que esta variedad tinta se cultiva, por ejemplo, en Arequipa, a 1.800 metros de altura sobre suelos volcánicos, utilizándose viejas tinajas centenarias. También participó el español Pedro Torcal –implicado también en la causa de la recuperación de esta uva–, acompañado por Federico Oldenburg, escritor vinícola, miembro del Sindicato del Gusto y uno de los impulsores del Salón de Vinos Radicales. Viticultores de Canarias, Argentina, Albacete y Chile también presentaron sus vinos. En concreto, asistieron Durigutti Family Winemakers (Mendoza) y los viticultores del Club de la Listán Prieto: Emobodega 3 Reales y Llámalo X (Albacete), Vinos Tendal (La Palma), Bodega Cadalso (Madrid), Pepe Moquillaza (Perú) y Viña Lomas de Llahuen (Chile). Así, se convocaron tanto a viticultores que han recuperado el cultivo de esta uva en Madrid y Castilla, a otros que mantienen la larga tradición de vinificarla en Canarias, y aquellos que elaboran vinos con diversas variedades criollas.
La uva de Hernán Cortés
La uva listán prieto, originaria de la península ibérica fue llevada a América cuando Hernán Cortés ordenó plantar viñas en México. En 1538, Hernando Montenegro, alcalde de Ciudad de los Reyes (Lima) sembró una viña de esta variedad. A través de las Islas Canarias esta vid llegó a los territorios del Virreinato de Nueva España y del Perú. Desde allí se difundió a través del norte y el sur de América.
Esta variedad fue la primera en competir como vino propio frente al que llegaba de Europa. Posteriormente esta uva se extendió a Chile, Bolivia y California. En la actualidad, la listán prieto está pendiente de los permisos administrativos para que pueda plantarse en territorios como Castilla-La Mancha, mientras que ya se puede encontrar en la Comunidad de Madrid desde 2024.


