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El último brindis resonó el domingo, cerrando el viaje culinario que la DOCa Rioja tejió en el corazón de la capital: un restaurante efímero, crisol de la alta cocina internacional
La iniciativa, como un ciclo de estrellas fugaces, se disolvió, habiendo honrado la mesa con el arte de tres chefs de renombre.

El mapa secreto del sabor: cuando la Rioja abraza la brújula de las Feroe
Dicen que «La cocina es un arte que se nutre de la emoción y la sensibilidad» (Anne-Sophie Pic). Y yo, que tuve la fortuna de sentarme a esa mesa efímera en el corazón del Barrio de Salamanca, puedo atestiguarlo. Madrid, eterna musa de encuentros, se rindió a una epifanía nórdica. No fue solo una cena, fue una cartografía del alma que Rioja trazó, reafirmando su compromiso con la alta cocina y el talento sin fronteras. La iniciativa In Residence cerró su triada anual, y la última sinfonía llegó desde donde el Atlántico murmura secretos: las Islas Feroe.

El capitán y poeta de la naturaleza
El capitán de esta travesía fue Poul Andrias Ziska, el creador de PAZ. Él no cocina, él susurra el paisaje. «Cada plato tiene algo que decir y los vinos de Rioja ayudan a contarlo,» explicó con la humildad del que sabe que la tierra es su mejor aliada. Su propuesta es la viva imagen de que «La tradición y la innovación deben ir de la mano en la cocina» (Pepe Rodríguez).

Ziska, nombrado con justicia «Embajador Internacional de Rioja», trajo consigo no solo ingredientes, sino una filosofía: la sostenibilidad como lengua materna. Su arte, en el espacio Semilla Food Studio, fue un diálogo entre paisaje, producto y emoción. Sentir el erizo de mar con bacalao o el misterio ancestral del ræstur fiskur (pescado fermentado) era «ponerse en la piel de otra persona o al menos comer su comida» (Anthony Bourdain).
“Lo que he traído a Madrid no es solo cocina, es una forma de contar quiénes somos en las Islas Feroe. Cada plato tiene algo que decir y los vinos de Rioja ayudan a contarlo. Estamos muy agradecidos a la Denominación por la oportunidad que nos ha brindado porque esta colaboración es una manera de unir dos territorios que comparten el respeto por el origen y la pasión por lo auténtico”, explicó el chef Poul Andrias Ziska en el primer pase de la sesión que inauguraba su servicio en la capital española.

Mi viaje personal en once pases
Allí estaba yo, paladar abierto al asombro, ante once pases que eran poemas. Cada bocado era un verso libre, un paisaje de acantilados y bruma. El cordero feroés no era solo carne; era el viento salobre condensado. El flan de alga dulce, un final audaz, la marea en un suspiro.
Y entonces, la armonía líquida: la alquimia de DOCa Rioja. La selección de seis vinos: Límite Norte 2021 blanco, de Ramón Bilbao; Flor De Muga Blanco Reserva 2022, de Muga; Laventura Malvasía blanco 2022, de Bodega MacRobert & Canals; 200 Monges Vendimia de Invierno 2011, de Bodegas Vinícola Real; Asúa Reserva 2020, de CVNE; y Queirón de Gabriel Reserva 2011, de Bodegas Quirón). El vino, ese «poema embotellado» (Robert Louis Stevenson), elevó la experiencia. No solo acompañó, sino que conversó con la austeridad de las Feroe, demostrando una diversidad y versatilidad que me hizo sentir que «El descubrimiento de un nuevo plato es de más provecho para la humanidad que el descubrimiento de una estrella» (Jean Anthelme Brillat-Savarin).


