En la 64ª edición del Festival Internacional del Cante de las Minas los premios de baile se van para Cádiz: El trofeo ‘Desplante’ en las manos de Salomé Ramírez Almagro y el segundo premio con José María Viñas Coca. El trofeo ‘Filón’ ha recaído en el pianista almeriense José Carlos Esteban-Hanza Fernández. El ‘Bordón Minero’ ha quedado desierto. El segundo premio en guitarra ha sido para el catalán Toni Abellán Sánchez
Bajo el cielo estrellado de La Unión, la noche se ha vestido de duende y quejío. En la 64ª edición del Festival Internacional del Cante de las Minas, el eco del arte ha encontrado nuevos dueños llevando el espíritu de la mina a los rincones más alejados.
Actuación lámpara minera
Gregorio Moya, desde el corazón de La Mancha, ha encendido la Lámpara Minera (dotado con 15.000 euros). Con su voz, ha hilvanado el dolor y la alegría, conquistando no solo el trofeo principal, sino también los premios de mariana (dotado con 2.000 euros). Además de la malagueña (dotado con 3.000 euros). También las cartageneras (dotado con 3.000 euros) y mineras (6.000 euros). Un triunfo que el cantaor ha dedicado a la memoria de aquellos que ya no están. Dedicación con la promesa de «estar a la altura» de este legado. El jurado ha reconocido su arte con un canto unánime. Ha ido acompañado por la guitarra magistral de Paco Cortés, quien también ha sido galardonado por su acompañamiento.
Respecto al resto de finalistas en la categoría de cante, José Plantón Heredia ‘José del Calli’ (Córdoba) se ha llevado el ‘Premio de Murcianas y otros cantes mineros’ por su levantica. Además de Francisco Javier Heredia Hernández ‘Francisco Heredia’ (Jaén) ha ganado el ‘Premio de Tarantas’, dotado con la misma cantidad que el anterior.
Salomé Ramírez Almagro. Desplante
La poesía del baile ha viajado a Cádiz. El trofeo ‘Desplante’ ha sido para Salomé Ramírez Almagro (premio 6.000 euros). Ella ha bordado el escenario con su taranto y soleá. Un reconocimiento que motiva a la bailaora a afrontar con más ilusión aún su primer espectáculo en solitario. Ella estrenará en noviembre en el Teatro Real, además de continuar formando parte de la gira de Yerai Cortés. “Solo quiero bailar mucho y poder regalar mi arte a todo el mundo”, decía.
Junto a ella, José María Viñas Coca se ha llevado el segundo premio (premio 2.000 euros). Ambos, con el mar en sus venas, han hecho que el baile sea un verso en movimiento. Toda una «búsqueda del arte» que se ha encontrado en cada zapateao.
Samuel de Encarni
El toque, el alma de la música, ha vibrado con fuerza en las manos del pianista almerienseJosé Carlos Esteban-Hanza Fernández (premio 6.000), quien a sus 20 años se ha alzado con el trofeo ‘Filón’. Sobrino del legendario ‘Tomatito’, ha demostrado que el flamenco «es un camino de pasión y sacrificio» que fluye en su sangre. En segunda posición (2.000 euros) ha quedado la flauta de la extremeña Ostalinda Suárez con su taranta cartagenera y flautasía flamenca.
No obstante, el ‘Bordón Minero’ ha quedado desierto, un silencio de oro en el corazón de la guitarra. El segundo premio ha sido para Toni Abellán Sánchez. El joven guitarrista de Cataluña, se lleva el premio, pero el Bordón Minero se queda a la espera de encontrar a quien le dé «la voz de la mina en sus cuerdas».
El Premio Especial del Jurado, dotado con una cantidad de 1.000 euros al mejor artista de acompañamiento, ha sido para el guitarrista Paco Cortés, acompañante del nuevo titular de la ‘Lámpara Minera’.
El nuevo premio de guitarra ‘Mariano Conde’, dotado con una guitarra flamenca de la prestigiosa marca de lutier, ha sido para el joven Samuel del Río Carmona ‘Samuel de Encarni’, natural de Cádiz.
La noche, que ha sido un «crisol de emociones», ha dejado un rastro de arte y pasión que «perdurará en el tiempo», demostrando una vez más que el flamenco es «el alma de un pueblo, que se canta, se baila y se toca con el corazón».