Paisajes embotellados. Un viaje sensorial por el alma líquida de Canarias: vinos libres de filoxera, nacidos del suelo volcánico y de una viticultura heroica que desafía al tiempo. Foto: UEC.
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El alma líquida de las Islas Afortunadas en estos rincones en el mundo donde la viticultura deja de ser una técnica para convertirse en un acto de puro heroísmo
En Gastroystyle tuvimos el inmenso privilegio de asistir a una presentación y cata excepcional guiada por el prestigioso bioquímico Antonio Candelas. Antonio es una de las voces más autorizadas y respetadas del panorama enológico nacional. El encuentro nos permitió sumergirnos en la singularidad de unos vinos marcados por los vientos alisios, los suelos volcánicos y una riqueza varietal única en el mundo, libre de filoxera.
El listón no podía estar más alto. Las etiquetas seleccionadas venían avaladas por el éxito, habiendo sido galardonadas en los prestigiosos Premios Baco cosecha 2025 y el Concurso Bacchus 2026. Candelas, con su habitual maestría, nos guió a través de un recorrido por diferentes denominaciones de origen, desentrañando la esencia de unos vinos que son auténticos paisajes embotellados. Como bien afirmaba el genial Salvador Dalí: «Un gran vino es como una obra de arte; cambia cada vez que lo miras, o cada vez que le das un sorbo».
Poesía en cada copa. De la mano del gran Antonio Candelas, descubrimos la elegancia, salinidad y frescura eléctrica de los grandes blancos y rosados premiados de las Islas Afortunadas. Foto: UEC.
La presentación incluirá la cata de las siguientes etiquetas, galardonadas en los Premios Baco cosecha 2025 y el Concurso Bacchus 2026:
La elegancia de la singularidad en los blancos y rosados con identidad
La cata comenzó con 4 Lias 2023 (DO Islas Canarias). Antonio Candelas destacó su magnífica evolución y la complejidad que le otorga la crianza sobre lías. Un vino vibrante, donde la fruta blanca madura convive con notas salinas y un paso por boca untuoso y elegante. Continuamos con una joya del pasado: Princesa Fayna 2019 (DO Lanzarote). La longevidad de este blanco es un testimonio de la grandeza de la isla. Candelas elogió su madurez señorial, llena de matices de frutos secos, toques minerales y una acidez sostenida que desafía el paso del tiempo.
El viaje nos llevó después a la vibrante D.O. La Gomera con Montoro Blanco Barrica 2024. Un vino donde la madera se integra de forma impecable, aportando sutiles notas ahumadas y de vainilla sin restar protagonismo a la tipicidad varietal y a esa frescura casi eléctrica tan característica de la isla colomera.
Pura raza atlántica. Formidables, indómitos y con una expresión volcánica única; los tintos canarios demostraron en nuestra cata por qué el archipiélago vive su auténtica edad de oro enológica. Foto: UEC
Volviendo a los paisajes lunares de La Geria, catamos El Grifo, rosado de Lágrima 2025 (DO Lanzarote). Candelas se detuvo en la finura de este rosado, de un color pálido bellísimo, que despliega aromas de fruta roja fresca y pétalos de rosa, con un fondo volcánico que lo hace sumamente original. Una delicadeza que contrasta con la fuerza de la tierra de la que nace.
La D.O. Abona estuvo magníficamente representada por dos perfiles bien diferenciados. Primero, Testamento Malvasia Aromática Dry 2025, del cual el crítico ensalzó su arquetípica expresión aromática: jazmín, azahar y frutas tropicales en perfecta armonía con una boca seca, crujiente y noble. Posteriormente, descubrimos Pagos de Reverón Blanco Seco Ecológico 2025, una muestra impecable de sostenibilidad y respeto al entorno. Candelas subrayó su pureza, su carácter frutal limpio y un final marcadamente mineral que invita a seguir bebiendo.
Para cerrar el bloque de los blancos secos de la cosecha más reciente, regresamos a Lanzarote con Martinon Blanco Seco 2025. Un monovarietal de malvasía volcánica que convenció por su franqueza, su tipicidad atlántica, su nitidez aromática y un equilibrio en boca que justifica con creces sus recientes reconocimientos internacionales.
Vivimos el inmenso privilegio de catar los versos más bellos y profundos de la mano de la UEC y Gastroystyle. ¡Una experiencia inolvidable!. Foto: UEC
La fuerza del terruño con los tintos y expresión volcánica
El apartado de tintos nos deparó emociones fuertes, comenzando por la indómita D.O. El Hierro. Catamos Viña Frontera Varietales Tintos 2022, un vino que Antonio Candelas definió como «pura raza». La conjunción de variedades locales ofrece una nariz compleja de fruta negra, monte bajo y sutiles toques especiados, con una boca estructurada y llena de carácter. Sin movernos de la isla del meridiano, nos sorprendió Mirador de Adra – 7 Marías 2025. A pesar de su juventud, demostró una finura asombrosa; Candelas aplaudió su frescura frutal, su perfil balsámico y unos taninos amables que acarician el paladar de forma seductora.
La experiencia concluyó regresando a la denominación regional con El Ancón Tinto Joven 2025 (DO Islas Canarias). Un broche de oro perfecto que resume la alegría del vino joven atlántico: explosión de fruta roja, notas florales y un fondo mineral sutil que nos recuerda, en cada trago, la magia de las islas.
Premios Baco y Bacchus. UEC
Un legado en cada copa
Al finalizar la sesión, nos quedó la certeza de haber asistido a un momento histórico para los vinos insulares. La precisión en el análisis de Antonio Candelas y la indiscutible calidad de las etiquetas premiadas demuestran que el archipiélago canario está viviendo una auténtica edad de oro enológica.
Recordando las palabras del célebre escritor Luis Stevenson:«El vino es poesía embotellada». Y en esta ocasión, gracias al saber hacer de sus viticultores y a la magia de su tierra, Canarias nos ha regalado los versos más bellos, profundos y emocionantes que se pueden escribir en una copa de vino. Una experiencia premium al más puro estilo Gastroystyle que tardaremos mucho tiempo en olvidar y organizada por la UEC (Unión Española de Catadores) que preside Marina García.