Las legumbres son una maravilla. En España lo sabemos bien: pocas cocinas manejan con tanta naturalidad la magia del garbanzo, la alubia o la lenteja. De la fabada al cocido, del potaje de Semana Santa a las clásicas lentejas caseras, forman parte de nuestro ADN culinario. Pero entre todas estas elaboraciones hay un plato que merece una reverencia aparte: el Pote de Turón
Porque el pote no solo alimenta: revive a un muerto. Esa alianza ancestral de chorizo, morcilla y tocino con berza y judía compone un guiso tan rotundo como equilibrado, tan humilde como grandioso. Es tradición pura, un plato previo incluso a la fabada, que muchos describen como casi curativo, capaz de reconfortar cuerpo y espíritu en un mismo cucharón. Y su patria chica, el Valle de Turón, vuelve un año más a reivindicarlo como lo que es: una joya gastronómica asturiana.
Este noviembre, el valle mierense se convierte de nuevo en capital absoluta del pote, con dos eventos que ya forman parte del calendario culinario del Principado:
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el concurso Explorando el Pote Perfecto, que alcanza su octava edición, y
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las Jornadas Gastronómicas del Pote de Turón, que cumplen 34 ediciones y están reconocidas como Fiesta de Interés Turístico Regional.

La presentación oficial de ambos certámenes tuvo lugar en Madrid, en el restaurante Asgaya, acompañada por una nutrida representación institucional: el Alcalde de Mieres, Manuel Ángel Álvarez; los concejales de Turismo y Hostelería; miembros de la corporación municipal; el senador Lito Rodríguez; representantes del Centro Asturiano de Madrid; así como otras figuras vinculadas al mundo social y económico asturiano.
“Hoy es un día muy importante: presentamos en Madrid una de las jornadas gastronómicas más relevantes del concejo”, destacó el Alcalde de Mieres, recordando que el pote es “un plato histórico, emblema de la región y de Mieres”.
A la búsqueda del pote perfecto
Este año, el jurado misterioso ya ha recorrido una treintena de establecimientos del valle para elegir a los finalistas del concurso, que han competido el lunes 24 de noviembre en Turón. Allí se jugarán el honor de ser proclamados guardianes del pote perfecto, ese guiso que, aunque aparentemente sencillo —berzas, patatas y saber hacer—, exige el equilibrio y la intuición de los grandes platos de tradición.
El certamen cuenta con el patrocinio de Embutidos Vallina, y también incluye la competición destinada a cocineros aficionados del propio valle, que se ha celebrado el viernes 21 de noviembre.
Las jornadas: diez días para entregarse al pote
Tras el concurso, del 28 de noviembre al 8 de diciembre, los visitantes podrán disfrutar de las Jornadas Gastronómicas del Pote de Turón. Una decena de restaurantes del valle —Casa Ita, Casa Migio, Casa Nando, Centro de Mayores de Turón, Coimbra, La Caleyuca, La Gotera de Jorge, Mesón de Carlos y Vatur— ofrecerán menús especiales a 30 euros, siempre con el pote como protagonista indiscutible.
Es la ocasión ideal para descubrir que un guiso tradicional, elaborado a fuego lento y con productos de la tierra, puede convertirse en toda una experiencia sensorial. Un plato capaz de reconfortar, emocionar y, como decías, casi sanar.
Porque en Turón no solo se cocina pote: se celebra, se honra, se vive.

El restaurante Michem, de Villabona, elabora «El Pote Perfecto» este 2025
El restaurante Michem, de Villabona (Llanera), elabora «El Pote Perfecto». El establecimiento hostelero se alzó con el primer premio en el certamen regional de este tradicional plato, celebrado en Turón. El podio lo completaron La Cantina de Villalegre, de Avilés, y Casa Repinaldo, de Candás. El premio a la mejor elaboración del valle turonés fue a parar al bar tienda La Caleyuca, de La Hueria de Urbiés.
Michem logró así imponerse a los otros 18 finalistas que prepararon en directo sus elaboraciones en el Colegio Vega de Guceo de Turón para que las catara el exigente jurado, formado por el cocinero Román Gutiez (Sidrería Román, Gijón), ganador en las dos últimas ediciones del concurso; Juan Luis González, propietario de Casa Belarmino (Gozón); Ana Fe Fernández, cocinera del Cenador del Azul (Mieres); Pablo Ramos, profesor de la Escuela de Hostelería de Gijón; Marcos Cienfuegos, cocinero; Segundo Riesco, jefe del Departamento de Hostelería del IES Valle de Aller y el periodista gastronómico David Fernández-Prada.
Todos ellos valoraron el gran nivel de las elaboraciones presentadas. Pero ninguna mejor que la que sirvió Michem y que le valió para lograr el primer premio de la VIII Edición del Concurso “Explorando el pote perfecto”, enmarcado en las XXXIV Jornadas del Pote del Valle de Turón, declaradas de Interés Turístico Regional y que se celebran desde el viernes hasta el 8 de diciembre en nueve establecimientos hosteleros del valle turonés. El certamen está organizado por el Ayuntamiento de Mieres, la empresa de eventos gastronómicos Gustatio, la Sociedad Turonesa de Festejos y la Asociación de Hostelería y Turismo del Valle de Turón, con el patrocinio de Embutidos Vallina.
RELACIÓN DE FINALISTAS
Bar Tienda La Caleyuca (La Hueria de Urbiés, Mieres)
Casa Belarmino (Langreo)
Casa Morán (Collanzo, Aller)
Casa Repinaldo (Candás)
Centro de Mayores de Turón (Turón)
Doña Concha (Oviedo)
El Dólar (Oviedo)
El Sitiu de Ñarres (Gijón)
El Tendejón de Fernando (Las Regueras)
Hotel Silken Ciudad Gijón (Gijón)
La Cantina de Villalegre (Avilés)
La Consistorial (Mieres)
La Escollera (San Juan de la Arena)
La Gotera de Jorge (Turón)
La Taberna TheWhiteBar (Mieres)
Michem (Villabona)
Posada de Bacus (Mieres)
Río Astur (Gijón)
TC28 (Mieres)

