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Madrid Fusión Alimentos de España explora en Kioto la relación de las cocinas japonesa y española
Madrid Fusión Atelier Kioto es la versión concentrada del congreso gastronómico más influyente del mundo. Este congreso ha reunido en Kioto a prensa especializada, chefs, prescriptores y algunos de los profesionales del sector de la hospitalidad más influyentes de Japón.
Han asistido atraídos por un cartel encabezado por los nombres más punteros de la cocina española, como Andoni Luis Aduriz, Quique Dacosta o Jordi Roca. El tema ha sido explorar las fructíferas relaciones entre dos potencias gastronómicas milenarias. Ambas potencias se profesan una relación de admiración mutua en un formato conciso y cargado de umami.
La jornada se ha celebrado en los salones del hotel Ritz Carlton de Kioto. Todo un ejemplo de lujo discreto. Ejemplo que demuestra cómo la modernidad puede ser respetuosa con la tradición. Fiel reflejo de una ciudad que es cuna de la civilización nipona. Además, con marcas emblemáticas de la despensa española como Joselito, Balfegó y Castillo de Canena como compañeros de viaje.
«La gastronomía debería seguir este ejemplo de Kioto, basado en un equilibrio entre los principios básicos de una cultura milenaria y una mirada al futuro», ha afirmado el director de Madrid Fusión, Benjamín Lana. Ha hecho estas declaraciones en la apertura de un evento que abre nuevas posibilidades para el mundo de los congresos gastronómicos. El primero de otros Madrid Fusión Atelier llamados a establecer sinergias culinarias entre la cumbre madrileña y los puntos más interesantes de la escena global.
«La gastronomía es un emblema de nuestro país. Aúna talento, historia, innovación y creatividad. Es una gran manera de fomentar la internacionalización de la gastronomía española que a través de su evento culinario más señero», ha afirmado la CEO del ICEX, Elisa Carbonell.
Andoni Luis Aduriz ha mostrado la fuente inagotable de inspiración que ha supuesto Japón a lo largo de las 27 temporadas de Mugaritz. Casi tres décadas de viajes recurrentes. Viajes que han alumbrado platos icónicos como un pañuelo de flores a base de madre de kombucha, el pecho envuelto en muselina, los nigiris de arroz fermentado o el milhojas de alga nori. «Nadie puede decir que Japón no nos ha atravesado el corazón».
Quique Dacosta aprovechaba su ponencia para reflexionar sobre la condición artística de la cocina. A través de sus platos preciosistas y valiéndose del testimonio de filósofos, pintores, comisarios artísticos o toreros. Un cocinero creativo, refinado, esteticista, que busca la belleza en los platos. Eso le conecta claramente con la cultura japonesa.
Eneko Atxa también ha estado presente en el evento. Ha sido a través de un video. En este vídeo ha hablado de la intensa relación que le une con Japón. Aquí es donde gestiona varios establecimientos y que resulta imprescindible para entender su estilo de cocina. Atxa contó su experiencia junto al chef del legendario Kikunoi Honten. De él aprendió el respeto por el productor. En su casa es quien dicta los ingredientes que se van a utilizar cada temporada y no al revés.
Jordi Roca ha servido el postre, en el que ha pasado revista a la historia de una casa legendaria, ejemplo de cómo un restaurante de talla mundial puede llegar a la cumbre manteniéndose fiel a sus raíces y sin perder su esencia familiar. De nuevo una conexión con la cultura japonesa, como las que apuntaron en una mesa redonda moderada por Benjamín Lana tres profesionales que han desarrollado sus carreras en ambos países. Tae Iwami, colaboradora habitual de Eneko Atxa en sus proyectos japoneses, el chef de Chef’s Table by Katshuito Inoue, el gastronómico del Ritz Carlton y el italiano formado en España Luca Fantin, del restaurante Bulgari en Tokio.


