Tiempo de lectura: 5 minutosTras 24 años en el mercado, Malleolus de Valderramiro ha conseguido convertirse en un imprescindible. Junto a Malleolus y Malleolus de Sanchomartín forman la Familia Malleolus. En 2022, han renovado su imagen y se han vestido con nuevas etiquetas que han elevado aún más su ya reconocida reputación. Porque la palabra Malleolus proviene del latín y significa majuelo, forma de denominar a los viñedos en Pesquera de Duero.
Plantado en 1924, el célebre Pago de Valderramiro nos deleita a través de sus vinos con el carácter más puro del Tinto Fino y toda su potencia, estructura y gran intensidad
Pago de Valderramiro es el viñedo más antiguo de la familia Moro y es que se plantó en 1924. Hace nada más y nada menos que 100 años. Por eso, este 2024 está de celebración pues cumple su centenario.
Está situado en la localidad vallisoletana de Pesquera de Duero. Es un pueblo ubicado en el corazón de la Ribera del Duero, conocida como ‘La Milla de Oro’. El territorio del vino por excelencia. Se trata de una zona reconocida por su alta concentración de bodegas y por una arraigada tradición vitivinícola, lo que ha posicionado esta ubicación como un destino de enoturismo de primer nivel.

Para la familia Emilio Moro, la tierra tiene especial relevancia porque es la que nos lo da todo. Además, provee de las características que hacen único a cada vino, les da su personalidad.
En este caso, con Pago de Valderramiro nos encontramos con un viñedo de suelos arcillosos. Suelos formados por partículas finas normalmente en forma de agregados. Algunas de ellas presentan un color rojizo a causa de la presencia de óxidos de hierro. Tienen una gran capacidad de retención de agua y aportan estructura y carácter a los vinos.
Lo más especial de esta parcela es que, cuatro generaciones de una familia de tradición vitivinícola se dedican a conservar la esencia y la personalidad de este majuelo que representa la historia de la familia.

De las uvas de este viñedo procede el emblemático Malleolus de Valderramiro. De aquí toma el nombre. Salió al mercado en el año 2000. Está elaborado con uva Tempranillo como todos estos vinos de la Ribera.
Tras 24 años en el mercado, Malleolus de Valderramiro ha conseguido convertirse en un imprescindible. Junto a Malleolus y Malleolus de Sanchomartín forman la Familia Malleolus. En 2022, han renovado su imagen y se han vestido con nuevas etiquetas que han elevado aún más su ya reconocida reputación. Porque la palabra Malleolus proviene del latín y significa majuelo, forma de denominar a los viñedos en Pesquera de Duero.
«Malleolus de Valderramiro» está elaborado con uvas procedentes del Pago de Valderramiro. En este Pago, la bodega tienen tres viñedos de más de 80 años de edad de Tinto Fino (clon puro de tempranillo). De escasa producción, unos 2.000kg/hectárea pero de una calidad sobresaliente.
En este vino se da el máximo protagonismo al «terroir». Se trata de un vino elaborado para aquellos que aprecien la potencia, el carácter y la estructura. Un vino con el que entablar una conversación de “tú a tú” y quedarte sin argumentos. Su presencia invade, llega y se queda sin importar quien haya delante. Deja huella y te hace querer más. Así es Malleolus de Valderramiro. Porque pienso que: «Un buen trago de Valderramiro, alegra el corazón y el sentido».
Es un vino vestido con un color rojo guinda intenso tornasolado y con notas violáceas. En la nariz percibimos fruta madura con tonos minerales y balsámicos principalmente. En la boca nos muestra su gran poderío, con una excelente armonía entre fruta y madera y un largo y complejo final. Tiene una crianza de 18 meses en barrica de roble francés (Allier).
Los vinos de Pago de Valderramiro se caracteriza por su complejidad, elegancia y gran potencial de guarda.

En Pago de Valderramiro, la vid se abraza a la tierra, sus frutos maduran al sol, bañados por la brisa serena. De sus cepas brota un néctar, elixir de dioses, un vino que canta a la vida, con aromas y sabores que cautivan.
Como dijo John Milton: «El vino es la sangre de la tierra» y Antístenes subrayó: «El vino es un consuelo para el desdichado y un compañero para el feliz».

Cuatro generaciones de la familia Moro se dedican en cuerpo y alma a la elaboración de vino desde hace más de 100 años. Lo hacen cuidando la semilla que Emilio Moro, junto a su padre, también Emilio, sembró.
Padre e hijo, crecieron en un entorno vitivinícola único, rodeados de viñedo. Crecieron pisando uva en su pueblo natal, Pesquera de Duero, en la provincia de Valladolid. Una de las regiones vinícolas más importantes y reconocidas de España y del Mundo, conocida como ‘La Milla de Oro’.
Trabajo, entrega y humildad son la base del sueño que la familia Moro consiguió hacer realidad.
Cuando decimos que Emilio Moro era un hombre adelantado a su tiempo y un visionario, no lo decimos por decir. En una época tan difícil como la guerra civil española, en la que muchas familias no tenían medios para llevar comida a sus hogares, muchos decidieron arrancar las viñas y plantar cereales.


