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La riqueza culinaria de Turquía se manifiesta tanto en distinguidos establecimientos galardonados con Estrellas Michelin como en innumerables puestos de comida que brindan la oportunidad de probar auténticas delicias como el Simit, el Kumpir o el Kokoreç
El Simit es el pan de cada día en Turquía y el aroma de Estambul
Si hablamos de los aperitivos callejeros de Turquía, el Simit (panecillo) es uno de los pilares fundamentales. Esta sencilla rosca de pan, espolvoreada con semillas de sésamo, se encuentra en cualquier rincón del país. Suele degustarse en el desayuno, recién salido del horno y acompañado con un vaso de té. También es común servirlo con Ayran, una refrescante bebida de yogur.
En Estambul, en la ciudad de los mil minaretes, el aroma del simit se cuela por las calles. Es una rosquilla con sésamo que se vende en cualquier esquina. Es el simit, un pan redondo con sésamo que se cubre. Su sabor es delicioso, Y su textura crujiente. Es una delicia para el paladar y un snack ideal para el día.
Simit es un alimento básico en la cocina turca, y se puede encontrar en las calles de cualquier ciudad. Está hecho con una masa de harina, agua, levadura y sésamo, y se cocina en un horno de piedra.
Menciono un refrán turco que dice: Simit, simit, yedikçe yiyesin (Simit, simit, cuanto más comes, más quieres) ó este otro que reza: «Simit olmadan kahvaltı olmaz,» que significa «No hay desayuno sin simit».

Un antojo de «despojos»: Kokoreç
El Kokoreç, uno de los platos de comida para llevar favoritos en Turquía. Tiene como ingrediente principal los intestinos de oveja o cordero. Condimentado, ensartado en brochetas y asado a la parrilla, el resultado finalmente se sirve picado sobre un trozo de pan.
Sin embargo, la elaboración del Kokoreç varía dependiendo del lugar. Por ejemplo, en la ciudad costera de Izmir se tiende a prescindir del tomate y las especias para así hacer aflorar todo el sabor de sus ingredientes. Además, a diferencia de otros, la carne ensartada se corta en anillos y luego se sirve en trozos grandes. Se suele servir con con limón y pimienta.
Kokoreç, kokoreç, sabor a Turquía que te dejará con ganas de más.
Las delicias marinas ‘de calle’
Para los que son más de pescado que de carne, los puestos de comida también son una opción ideal. Los mejillones rellenos son un clásico en la costa otomana. Un sabroso tentempié que consiste en rellenar el interior del molusco con arroz o pasas. Suele condimentarse con especias, una pizca de sal y rematarse con unas gotas de limón para alcanzar la mayor explosión de sabor.
El Balik-ekmek es otra delicatesen que nunca puede faltar. Este bocadillo, preparado con pescado a la parrilla, servido con cebolla y verduras en un crujiente panecillo, es una tentación infranqueable y típico en barrios costeros de la capital turca como Karaköy y Eminönü.


