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MamaQuilla ha estrenado nueva carta hace poco

Comenzamos nuestro viaje gastronómico empezando por la comida líquida. Luis Díez elige un vino chileno de su magnífica vinoteca con más de 200 referencias . Su nombres es Tara, de la D.O. Atacama y elaborado por la Bodega Viña Ventisquero.
Es un 100% Syrah que te llevará de viaje a un terruño tan misterioso como hechizante de Chile. Todo un descubrimiento. Una cuvée muy fina. Muy clásico en su enfoque, pero con mucha riqueza y profundidad. Sorprendentemente atípico para la región.
Ventisquero Tara Syrah procede del desierto de Atacama y es elaborado por el enólogo Felipe Tosso. La limitada producción de Tara proviene de un solo viñedo ubicado a solo 22 kilómetros del Océano Pacífico, concretamente del Valle de Huasco. Unos viñedos que se encuentran plantados en suelos calcáreos y que disfrutan de la “camanchaca”, una característica neblina densa procedente del Pacífico que ofrece la humedad necesaria para contrarrestar las altas temperaturas del desierto. Allí, se practica una agricultura respetuosa y, una vez la uva alcanza su momento óptimo de maduración, se vendimia manualmente.
En bodega Ventisquero Tara Syrah se vinifica con mínima intervención. La fermentación es espontánea con levaduras autóctonas y el envejecimiento se realiza en barricas de roble francés usadas durante 24 meses. Finalmente se embotella en rama sin filtrar ni clarificar.
Tara es más que una simple aventura en una tierra extrema. Es un vino tinto atípico hijo del desierto. Se trata de capturar e infundir su origen en cada copa. Significa optar por métodos de elaboración artesanal en cada paso del proceso de vendimia, elaboración e incluso embotellado. Por ello, su filosofía siempre ha sido la de intervenir lo menos posible. Toda la uva se vendimia a mano y algunos racimos se trituran con el pie en racimos enteros, para crear vinos que son la expresión de su origen extremo.
Ventisquero Tara Syrah es un vino tinto concentrado con intensos aromas de frutos negros maduros, notas de hierbas del monte y toques de grafito. En boca es aterciopelado, fresco y complejo. Un vino de cuerpo medio con taninos firmes y una rica acidez que provoca una tensión muy interesante. El final es largo y mineral. ¡Delicioso!.
Después de esta rica comida líquida pasamos a la sólida. Y en la carta reza el siguiente enunciado: «Solo entiende nuestra locura quien comparte nuestra pasión». Y la pasión es el alimento de la creatividad.
Los chefs Joaquín Serrano y Jorge Velasco están al frente de la propuesta gastronómica. Luis Díez de la bodega y Juan Olmos de la coctelería.
Comenzamos nuestra experiencia con un estupendo cocktail Porn Star Martini con Capucana, flor de saúco, fruta de la pasión, vainilla, champagne…

Seguimos con la versión de una Gilda que se perdió en Machupichu. Con shot y escerificación de una aceituna con un poco de pulpo y de ají amarillo. Me ha encantado esta versión tan rica y original.

Continuamos con una Zamburilla Soasada en semicrudo con emulsión de tomatillo verde y horseradish (salsa hecha a base de rábano picante, su sabor es fuerte y picante parecido al wasabi). Sabrosa y con una salsa buenísima con la que armoniza perfectamente.

A posteriori, degustamos el Tiradito de atún y una leche de tigre especial con salsa acidulada y aceite de hierbas mediterráneas. Una salsa que aporta frescura y mantiene el intenso sabor del atún.

Después, saboreamos un Ceviche verde de pargo. Clorofilas, tirabeques y maíz tatemado. Muy bueno con esas notas verdes y frescas y esa leche de tigre tan bien elaborada.




Y vamos con la carne, Tacos al Gobernador. Con cerdo ibérico adobado y pico de gallo; además con queso costeño y cangrejo.
Y de postre… Flan de queso cremoso Sopa de maracuyá y chantilly de Haba Tonka. Maravilloso.