La burger llega para unirse a la legendaria familia Kevin, la saga más icónica y adorada por los fans de Goiko, formada por Kevin Bacon y Kevin Costner
Desde el centro culinario de Madrid surge un nuevo astro en la constelación de Goiko. El calendario marcó el 15 de octubre de 2025, y con él, el telón se alzó para recibir a la Kevin Porker. Se trata de la musa efímera que ha venido a engrosar las filas de la estirpe más venerada: la familia Kevin.
Ya conocemos la crónica dorada de su linaje: el inigualable Kevin Bacon, un ícono tallado en carne y queso que es el santo y seña y el faro de la casa.
Con un soplo de osadía Goiko nos ha presentado su más reciente hazaña. La Kevin Porker no es una simple hamburguesa; es un himno al mestizaje de texturas. Su secreto más celosamente guardado y su carta de presentación es el cochinillo desmenuzado. ¡Sí, cochinillo! Lento ha sido su baile con el calor, cocinado a baja temperatura hasta que su fibra se rinde, volviéndose un torrente de jugo y sabor. Es un ingrediente virgen en este santuario.
Este tesoro porcino se funde en un abrazo de seda con la clásica, robusta carne picada de Goiko. Se acunan juntos bajo el dorado resplandor de una cebolla a la plancha, resguardados por el manto ocre del queso cheddar, y sellados con el susurro picante del alioli (es mi caso con un punto de sal demasiado alto). Todo ello, entre el dulce abrazo de un pan brioche que cede al tacto. El resultado es un bocado de alquimia, una sinfonía intensa y equilibrada, que honra el espíritu «Kevin»: la relectura audaz de los sabores que creíamos conocer.
Esta efímera joya se convierte en el plan esencial para engalanar la melancolía del otoño. Es un romance fugaz, un capricho del destino, pues solo estará al alcance desde su nacimiento el 15 de octubre hasta el postrer día de su reinado, el 23 de noviembre de 2025… aún puedes ir a probarla. El festín está servido en cada templo Goiko (salvo en los oasis Gluten Free y el aeropuerto mallorquín), lista para ser acariciada en local, o llevada a la intimidad del hogar por delivery y take away.
Así, la Kevin Porker toma su lugar entre las grandes sombras que la precedieron —la Kevin Serrana, la Kevin Chingona, la Kevin Chick, o la Kevin Nara—, reflejando la filosofía inquebrantable de Goiko: un pulso de atrevimiento en combinaciones inesperadas, sin jamás sacrificar la pureza y la calidad de cada ingrediente. Es una oda al riesgo gustativo, una invitación a que el placer se derrame sin reservas, a disfrutar del legendario «chorreo» sin miedo a mancharse las manos, tal como dicta el Buen Rollo que anima el alma de esta casa, nacida del sueño familiar en 2013 y que hoy, con más de 2.000 artífices, demuestra que hacer las cosas bien es la única receta posible.